Hay récord de argentinos estudiando en Estados Unidos y muchos viajan ni bien terminan la secundaria. En 2018, los alumnos que viajaron a hacer una carrera de grado superaron por primera vez a los de posgrado. Qué carreras y universidades eligen.

Pese a la crisis, hay cada vez más argentinos que estudian en Estados Unidos. En 2018, fueron 2.283; un 2,9% más que en 2017. Antes se lo veía casi como un destino exclusivo para hacer un posgrado, para que una porción muy pequeña de la población emigre después de una primera experiencia universitaria local. Sin embargo, la tendencia marca un aumento sostenido de los jóvenes que viajan a EEUU apenas terminada la secundaria.

De hecho, los datos a los que accedió Infobae muestran que los alumnos argentinos que están haciendo una carrera de grado en universidades estadounidenses representan más que aquellos que cursan estudios de posgrado (40,4 contra 38,6 por ciento). El resto lo completan entre cursos extracurriculares y OPT, un programa que permite a los jóvenes trabajar un año con visa de estudiante.

«Es muy difícil establecer un solo factor. Lo más importante creemos que es la globalización. Hay un claro acercamiento entre los países. Ya no es lo que veo, sino lo que me cuentan los mismos estudiantes que ya estudiaron allá. Se ve como una posibilidad más cercana y tienen el valor agregado de mejorar en el idioma y todo lo que conlleva una experiencia en el exterior», explicó Nadia Mufarregue, asesora académica de Education USA.

La red Education USA organiza año a año la Feria de Universidades. Hoy a la tarde, entre las 17 y las 20, en el Hotel Sheraton de Retiro, 21 instituciones norteamericanas brindarán charlas informativas, asistencia en lo relativo a visado, becas y procesos de admisión a aquellos jóvenes interesados en estudiar en EEUU.

Rocio Eiriz, oriunda de José C. Paz, partió con 18 años hacia Boston. Tras sortear el proceso de admisión, mostrar sus altas calificaciones escolares, rendir los exámenes de inglés y certificar que su familia no contaba con los ingresos suficientes para costearlo, la universidad de Harvard la becó para estudiar

«Estudiar en Estados Unidos fue mi objetivo desde que me di cuenta de que todo lo veía en las películas sobre la vida universitaria era real. A través del programa Opportunity, viajé el año pasado a Boulder, Colorado. Ahí es donde avancé para el proceso de postulación, donde estudié para rendir el examen TOEFL y donde escribí el primer borrador del ensayo que me hizo entrar en Harvard», contó Rocío.

En total, hay más de 4800 instituciones acreditadas en EE.UU. Los estudiantes argentinos se suelen interesar en los estados de Nueva York, Florida, California, Massachusetts y Texas. Las áreas más elegidas por los argentinos son relaciones institucionales, negocios, comunicación y hay un creciente interés por las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática).

Micaela Chapuis pasó el proceso de admisión y fue becada en Stanford

Justamente ese fue el camino elegido por Micaela Chapuis, de Berazategui, que también integró el programa Opportunity. A la ayuda económica para postularse accedió, sobre todo, por su alto promedio: terminó con 9,87 y fue abanderada durante doce años consecutivos. Micaela aspira a ocupar un puesto ejecutivo en una empresa tecnológica para, desde ese lado, mostrar a otras chicas que pueden hacerse un lugar en un ámbito dominado por hombres. Para ello, estudia con beca completa en la universidad de Stanford.

En Estados Unidos, las carreras de grado tienen otra lógica. «A diferencia de lo que pasa acá, son carreras más cortas, generalmente de no más de 4 años. Y los contenidos también varían: en los primeros dos años son más bien transversales y generales. A partir del tercer año se orientan hacia el área de interés. Por ende, para los chicos que no están convencidos de qué estudiar les resulta útil», señaló Melina Ginszparg, asesora académica de Fulbright.

El año pasado, ya con una crisis económica incipiente que después se profundizó, creían que el número de estudiantes comenzaría a bajar. Los datos no reflejan las consecuencias de la devaluación. Al contrario, el número de alumnos aumentó. Sin embargo, donde sí hubo una involución es en la recepción de estudiantes estadounidenses, que vieron a Argentina como un destino menos atractivo.

En 2017, se produjo una caída del 11%. La cantidad de estudiantes norteamericanos pasó de 3.846 a 3.422 con respecto al año anterior. De todos modos, Argentina continúa siendo el tercer país receptor de Sudamérica (detrás de Ecuador y Perú) y el sexto de Latinoamérica.

Fuente: Maximiliano Fernández para www.infobae.com 

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