El 80 por ciento de los hogares pobres no cubre las cuatro comidas diarias, según el director de la Fundación Cartoneros, Diego Guilisasti. Los chicos que rescatan de la calle , que tienen entre 6 y 19 años, no saben leer ni escribir.

El 80 por ciento de muchísimos hogares no llega a cubrir las cuatro comidas diarias y eso tiene que ver con la educación: de sus padres que no tienen trabajo sólo el 12 por ciento terminó el secundario, reveló el director de la Fundación Cartoneros, Diego Guilisasti.

La mitad de los chicos que rescata de la calle esa ONG, que tienen entre seis y diecinueve años, no sabe leer ni escribir; y el 64 por ciento de los hogares cartoneros no llega a cubrir las necesidades de calzado y vestimenta, agregó el docente.

En respuesta a una pregunta, admitió que «durante la pandemia, se triplicó la cantidad de personas en los comedores y, post pandemia, esos números no bajaron, tenemos un mayor nivel de empleos y changas, pero la plata no alcanza».  

(En respuesta a una pregunta, Guilisasti informó que, si bien no hay estadísticas exactas, se calcula que de los 150.000 cartoneros que había en todo el país antes que estallara el coronavirus en marzo de 2020, ahora se estima que pasan largamente la cifra de los 200.000).

Entrevistado en el programa «Ahora o nunca: el espacio de la educación» por radio Cooperativa (AM770), Guilisasti señaló:

–Si hablamos del rubro de recuperadores urbanos, o sea los cartoneros: sus derechos han sido vulnerados y la situación en los barrios es muy compleja; tenemos un relevamiento que muestra que el 64 por ciento de los hogares pobres no llega a cubrir las necesidades de calzado y vestimenta.–Todavía hay mucha estigmatización: nos está pasando que la gente no les abre la puerta, no los mira cuando el recolector va de puerta en puerta.

–Tenemos una lista de espera de 140 chicos, el boca en boca en estos dos años ha sido muy fuerte; pero cuando tengamos capacidad alojarlos a todos, seguramente el número de los que que necesitan se agranda, porque crece todos los días. –Estamos planificando un segundo piso a nuestra sede ubicada en Maquinista Savio (cerca de la ruta 26, entre Ingeniero Maschwitz (Ruta 9) y Del Viso (ruta 8) a 30 minutos de la ciudad de Buenos Aires por autopista), dentro de poco vamos a estar haciendo un encuentro de recaudación de fondos para poder solventar esa construcción y poder darle el lugar a esos 140 que están en lista de espera.

–Los chicos que rescatamos viven en el barrio, los educamos a contraturno de una escuela común, de 1 a 4 de la tarde, funciona de lunes a viernes; tenemos un programa de jóvenes (15 a 18 años) y, después, el paso siguiente a la escuela secundaria.–El otro programa es de alfabetización a través del cual enseñamos a escribir a 120 chicos aproximadamente.

–No pertenecemos al sistema formal educativo, somos una fundación, eso nos permite trabajar con otras metodologías educativas.–Conocemos la currícula (plan de estudios) de la Provincia de Buenos Aires, en base a eso armamos nuestro plan y armamos una educación muy personalizada con cada uno de los chicos.
–A principios de año, les tomamos una evaluación que nos permite saber dos cosas: por un lado saber el nivel educativo que tienen, qué es lo que necesitan, por otro medir nuestro trabajo.
–Tomamos una evaluación a principios, a mitad de año y, la misma, a fin de año que nos permite una correlación de índice para ver si los chicos están aprendiendo y si nosotros estamos enseñando.

(Guilisasti fue consultado sobre la diferencia entre la Fundación Cartoneros y el Centro Educativo «Isauro Arancibia», que desde hace más de 20 años trabaja en el barrio de San Telmo con personas en situación de calle, de la mano de la maestra social Susana Reyes)

–La principal diferencia es que está muy pautado -año a año en las escuelas- lo que cada docente tiene que dar y los alumnos tienen que aprender; nosotros no lo tenemos tan programado, sabemos que es lo que deberían saber los chicos, nosotros nos basamos en lo que saben.

–Tenemos chicos en 4to, 5to y 6to grado que no saben leer y escribir, a esos chicos no le enseñamos problemas de Matemático o textos complejos, porque no saben leer y escribir, le enseñamos leer y escribir.

–Somos totalmente partidarios, si bien nuestro proyecto tiene 10 años de historia, nuestro espacio tiene recién 3 años, estamos abiertos a trabajar con cualquier partido político.

–La diáspora social es un problema muy complejo, si tomamos indicadores del propio Gobierno: tenemos un 55 por ciento de la población cuyos derechos han sido vulnerados y podrían considerarse pobres, es más de la mitad del país.
–Sabemos que los recursos no alcanzan, por eso, uno tendería a pensar que el problema de la pobreza se va a agudizar.
–Como país nos tenemos que unir, nuestra dirigencia política se tiene que unir, las organizaciones sociales nos tenemos que hacernos escuchar, debemos estar codo a codo en los barrios.
–Durante la pandemia, la cantidad de personas en los comedores, se triplicaron y post pandemia esos números no bajaron, tenemos un mayor nivel de empleos y changas pero la plata no alcanza.
–Todos hacen bandera detrás de la pobreza y la mencionan en sus discursos políticos, pero la pobreza sigue existiendo y cada vez es peor.

El diálogo completo que mantuvo con el periodista Horacio Finoli, está en el siguiente link: 

Fuente: www.ahoraeducacion.com

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