Luego de una breve pausa durante la jornada del jueves, los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) decidieron reanudar la toma del establecimiento al finalizar el turno vespertino. La medida se reactivó tras conocerse una serie de directrices emitidas por la Universidad de Buenos Aires (UBA) para resguardar la seguridad de la comunidad educativa involucrada en las protestas.
Nuevas normativas de seguridad y actividades suspendidas A través de una resolución aprobada esta semana, el Consejo Superior de la UBA instruyó a la Secretaría de Educación Media a garantizar la permanencia de autoridades o personal docente mientras los alumnos permanezcan en los colegios preuniversitarios fuera del horario regular. En respuesta, la rectora del CNBA, Valeria Bergman, acató la disposición y confirmó la suspensión total de las actividades académicas, administrativas y extracurriculares hasta que se normalice la situación interna.
Las autoridades solicitaron a las familias reflexionar junto a los estudiantes sobre los riesgos y responsabilidades que conlleva la ocupación, pidiendo que retiren a sus hijos para resguardar su integridad. Asimismo, las autoridades del colegio anticiparon que el calendario académico será readecuado obligatoriamente para recuperar las horas de clase perdidas.
El reclamo salarial y la fuga docente El conflicto, que inició el último martes, tiene como eje central la exigencia de que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en octubre de 2025 pero frenada por una decisión judicial. A esto se suma el reclamo por un profundo deterioro salarial. Referentes del ámbito educativo advirtieron que los profesores de estas escuelas preuniversitarias perciben en la actualidad un 30% menos que sus pares de los colegios de la Ciudad de Buenos Aires, revirtiendo una tendencia histórica donde solían ganar un 30% más.
Francisco Pitrola, presidente del centro de estudiantes del CNBA, señaló que el objetivo de las ocupaciones —que se evalúan y ratifican mediante asambleas diarias— es visibilizar la crisis educativa. Además, advirtió sobre un preocupante éxodo de docentes hacia el sector privado debido al atraso en los sueldos.
El Carlos Pellegrini y un nuevo paro universitario La situación de parálisis se replica en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, que también mantiene la toma y confirmó que no habrá actividades escolares este viernes en ninguno de sus turnos. A diferencia del CNBA, en esta institución los directivos optaron desde el inicio por permanecer dentro del edificio para mantener un canal de diálogo directo con los alumnos.
En paralelo, el escenario de protesta se profundiza a nivel nacional: la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), acompañada por los gremios Conadu y Conadu Histórica, convocó a un paro total de 24 horas para este viernes. Los sindicatos denuncian una pérdida del poder adquisitivo superior al 52% desde fines de 2023 y exigen que la Corte Suprema se expida de manera urgente sobre la vigencia de la ley de financiamiento, un reclamo que ya había motivado clases públicas frente al Palacio de Tribunales a principios de la semana.
Fuente: ahoraeducacion.com



