El sistema educativo atraviesa horas de máxima tensión. Durante la jornada de hoy, se registró un altísimo nivel de acatamiento en el segundo día del paro de 48 horas convocado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN). La medida de fuerza expone el malestar generalizado frente a la falta de convocatorias a paritarias, la necesidad de una recomposición salarial urgente y el pedido por el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario.
Universidades: reclamo salarial y falta de diálogo
Desde la histórica Marcha Federal Universitaria realizada el pasado 12 de mayo, el Gobierno nacional no ha emitido ningún llamado formal para abrir la mesa de negociación. Desde el sector gremial denuncian que esta inacción gubernamental profundiza el conflicto y demuestra una postura de ajuste sobre el sistema de educación superior y sus trabajadores.
De acuerdo con un informe elaborado de manera conjunta por FEDUN y el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CITI), los salarios universitarios acumulan 18 meses consecutivos de caída real. Para lograr recomponer el poder adquisitivo perdido frente a la inflación desde noviembre de 2023, estiman que es imperiosa una actualización del 52,1%. En este sentido, los principales referentes sindicales exigen al Ejecutivo una convocatoria inmediata para debatir la urgente recuperación de los ingresos.
La CGT prepara una medida de fuerza nacional
En paralelo a la parálisis de las casas de altos estudios, la Secretaría de Políticas Educativas de la CGT avanza en la planificación de un paro docente que abarcaría a todo el país. La huelga, impulsada ante el congelamiento del salario mínimo del sector —estancado en 500 mil pesos desde hace doce meses—, se concretaría a partir del 19 de julio, tras la finalización del Mundial de Fútbol.
El descontento en los gremios educativos se agudiza al observar que las remuneraciones básicas se mantienen por debajo de la línea de pobreza. Durante el corriente año, la Paritaria Nacional Docente mantuvo seis encuentros impulsados por el Gobierno, pero las negociaciones terminaron en la nada tras el rechazo de las ofertas oficiales de llevar el piso salarial a 650 mil pesos en marzo y 700 mil en abril. El próximo martes a las 9.30 horas, el Consejo Federal de Educación reunirá a los ministros de las 24 provincias, aunque el temario oficial de ocho puntos excluye por completo la discusión salarial.
Unidad sindical y contexto legal
Ante un panorama marcado por recortes en ciencia, deterioro de escuelas técnicas y falta de inversión, la conducción sindical busca unificar sus planes de lucha. Las conversaciones ya incluyen a entidades como CTERA y a distintos gremios universitarios, con el firme objetivo de gestar una protesta contundente en todas las jurisdicciones. Según advierten los dirigentes, la crisis llegó a un punto donde existen docentes que asisten a los comedores escolares por no tener dinero suficiente para alimentarse.
En el plano estrictamente legal, los sindicatos aseguran estar resguardados para avanzar con la huelga. Si bien la Ley 27.802 de Modernización Laboral fija la obligación de garantizar un 75% de servicios mínimos, un fallo de la Justicia del Trabajo dictado el 1° de abril suspendió la aplicación del artículo que declaraba a la educación como “servicio esencial”. Amparados en esta resolución, los gremios consideran que el Gobierno no puede aplicar restricciones y sostienen que lo verdaderamente esencial es garantizar salarios dignos para sostener las condiciones del proceso educativo.


