La IA en el aula: expertos proponen diseñar “fricción” para evitar que la tecnología apague el pensamiento

El ecosistema de las aulas se ha transformado drásticamente. Hoy, los procesos clásicos de lectura y cálculo conviven con teléfonos móviles, plataformas digitales y herramientas de inteligencia artificial (IA) que disputan constantemente la atención de los alumnos. Frente a este escenario, la gran incógnita es de qué manera la escuela puede articular los saberes fundamentales con el universo digital sin que la inmediatez tecnológica anule el pensamiento crítico.

Este dilema fue el eje central del panel “Tres puertas para transformar la enseñanza”, desarrollado en el marco del VII Seminario de Innovación Educativa de Ticmas, durante la Feria del Libro. El debate —que abordó la alfabetización, la matemática y la educación digital— contó con la participación de Fernando Salvatierra (IIPE UNESCO), María Sol Alzú (Argentinos por la Educación) y Mariana Ferrarelli (Universidad de San Andrés).

Más allá de decodificar letras

Salvatierra inauguró el diálogo con una premisa contundente: en la actualidad, alfabetizar ya no se limita a enseñar a leer y escribir. Aunque el libro tradicional mantiene su rol vital en la formación de criterio, la lectoescritura, la matemática y las competencias digitales deben abordarse de manera interconectada. En este sentido, destacó el concepto de la “alfabetización de futuros” promovida por UNESCO, la cual no solo busca que los estudiantes comprendan su entorno, sino que adquieran las herramientas para intervenir activamente en él.

Por su parte, Alzú aportó la cruda perspectiva de las estadísticas. Recordó que la comprensión lectora es el cimiento de todo aprendizaje posterior y advirtió sobre la crisis en el nivel primario: el 55% de los alumnos de tercer grado no alcanza las competencias de lectura esperadas. Este déficit genera un efecto “bola de nieve” que impacta directamente en otras materias. Un claro ejemplo es la matemática, donde muchos chicos fracasan en la resolución de problemas simplemente porque no logran interpretar el texto del enunciado.

Al finalizar la escuela secundaria, las consecuencias son alarmantes: el 40% de los estudiantes tiene niveles insatisfactorios en lengua y el 80% reprueba en matemática, evidenciando un sistema que muchas veces certifica el paso de los años sin garantizar el aprendizaje real.

Alfabetismos aumentados y el diseño de la “fricción”

Mariana Ferrarelli introdujo el concepto de “alfabetismos aumentados”, definiendo la alfabetización moderna como la capacidad de hacer distinciones en un ecosistema contaminado de desinformación, deepfakes y textos sintéticos. Para lograr esto, la lectura básica es el prerrequisito innegociable sobre el cual se deben construir nuevas capas de comprensión mediática y digital.

A la hora de llevar la IA al aula, Ferrarelli sugirió invertir la lógica actual: en lugar de forzar la tecnología en la clase, propuso diseñar primero la experiencia de aprendizaje pedagógica y recién después evaluar si la IA puede aportar algo valioso al proceso. “Si cambiamos el foco, le bajamos el volumen a la tecnología”, resumió.

Además, planteó que la escuela tiene hoy la misión de “diseñar fricción”. Frente a una IA que entrega respuestas inmediatas y complacientes, los docentes deben generar espacios de debate, esfuerzo y conflicto intelectual donde la solución no sea simplemente preguntarle a ChatGPT, sino sentarse a pensar.

El currículum de los algoritmos

El uso temprano de la tecnología es una realidad ineludible. Según datos compartidos por Alzú, el 91% de los chicos de 11 años ya tiene un celular propio y 4 de cada 10 utilizan herramientas de IA. En este marco, Salvatierra advirtió sobre una competencia silenciosa pero feroz: la escuela se enfrenta hoy al “currículum paralelo de los algoritmos”, que modela hábitos y consumos en las redes sociales durante horas.

La problemática de la atención quedó en evidencia en las últimas pruebas PISA, donde Argentina lideró el ranking (sobre 81 países) de alumnos que reportaron distraerse con el celular durante las clases, alcanzando un 54%.

Para los especialistas, la salida no pasa por la prohibición absoluta ni por la entrega total a las pantallas, sino por la formación docente, la evaluación constante para detectar problemas a tiempo y la enseñanza de una gobernanza individual de la tecnología, donde el alumno aprenda a decidir cuándo necesita asistencia digital y cuándo debe pensar por sí mismo.

Fuente: ahoraeducacion.com

Ahora Educación

Writer & Blogger

Considered an invitation do introduced sufficient understood instrument it. Of decisively friendship in as collecting at. No affixed be husband ye females brother garrets proceed. Least child who seven happy yet balls young. Discovery sweetness principle discourse shameless bed one excellent. Sentiments of surrounded friendship dispatched connection is he. Me or produce besides hastily up as pleased. 

Edit Template