Let it be (Déjalo ser), una de las banderas de la beatlemanía, ya tiene nuevo letra y eso va a influir en el sistema educativo mundial, dijo el escritor Diego Manusovich, autor de la saga literaria «El Pedagogo», quien convivió con Paul McCartney tres semanas en Londres. 

El consumo de carne en el mundo está monitoreado y alentado por los fabricantes de armas, según la nueva versión de la letra de «Let it Be» (Déjalo ser) reescrita en el siglo XXI por Paul McCartney, reveló el escritor Diego Manusovich, autor de la saga literaria «El pedagogo».
Ficcionado en el profesor Troy Helguera, un docente retirado que desde la Patagonia -como su alter ego- pasa revista cotidianamente a los problemas que enfrenta la educación, el intelectual recuerda que McCartney es un ferviente vegetariano.

(Helguera -Manusovich, en la realidad- viaja por tres semanas a Londres y acuerda con el ex-Beatle una campaña para sacar de su letargo al sistema educativo mundial, atravesado por las mismas desventuras que sufre el hombre: el miedo al otro, la xenofobia, la violencia en el fútbol, el desinterés por la política y, sobre todo, la desigualdad social: el resultado es la octava entrega de esta aventura: «La segunda revolución de Paul McCartney»).  

Entrevistado en el programa «Ahora o nunca: el espacio de la educación» por radio Cooperativa (AM770), Manusovich dijo:

–En el viaje a Londres con mi hijo Luis Alberto, vivimos varias aventuras en la casa de Paul y, finalmente, McCartney sacó una idea de la manga: con una de sus canciones emblemáticas, para terminar siendo el canal por el cual «Let it Be» se convierte en un nuevo himno que permita sensibilizar y promover cambios culturales para mejorar la ingesta cotidiana de no animales. –La nueva letra está en la novela, es un momento muy especial dentro del texto, las narraciones tienen que ver con mucho suspenso y nacen a flor de piel.
–¿Que podríamos hacer al alcance de la mano para promover cambios?. Muchas veces los cambios no tienen que ver con poner en el aire 100 satélites nuevos, sino con pequeños actos que faciliten que el poder popular genere una reacción colectiva que alumbre miradas nuevas.

–El sistema educativo debe servir para igualar, integrar y generar un gran andamiaje de inclusión social que permita que la gente acceda a bienes culturales y sociales no importa su lugar geográfico, ni su origen social o económico.

–El que haya sistemas de educación pública y privada ya encamina la diferenciada a qué sistema educativo va, a cuál grupo social, y esto va segmentando y creando diferentes profundidades en el desarrollo de esos grupos humanos.–Esto se transforma en divisiones sociales en donde podríamos pensar que los diferentes circuitos educativos lo que hacen es preparar los distintos circuitos sociales económicos en un país capitalista y desigual como el nuestro y el 95% del planeta.
–Estamos pensando sistemas educativos más fuertes, que permitan la equidad, que eso no es darle a todos lo mismo, que no todo partimos del mismo lugar; la equidad, que es un bien colectivo, es darle más a los que tuvieron más problemas para acceder a los bienes sociales, culturales y educativos de nuestra sociedad.

El diálogo completo que mantuvo con el periodista Horacio Finoli, está en el siguiente link:

Fuente: www.ahoraeducacion.com

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