En vísperas del encuentro global más importante de la Educación Superior (que comenzará la semana próxima en España), el ministro Jaime Perczyk adelantó que la Argentina defenderá allí la gratuidad de la enseñanza y promoverá un rol activo del Estado. Partidario de la creación de nuevas universidades, manifestó su confianza en la próxima apertura de cinco nuevas casas de estudios. Además, destacó el funcionamiento del sistema durante la pandemia.

Gentileza Ministerio de Educación

“El sistema universitario argentino es valorado en todo el mundo”. El ministro de Educación nacional, Jaime Perczyk, reafirmó esa convicción con miras a distintas instancias de debate con la comunidad internacional que tendrán lugar en Barcelona, del 16 al 22 de mayo, en la Semana Mundial de la Educación Superior. En diálogo con el Suplemento Universidad, Perczyk adelantó que la postura que llevará desde el Ministerio junto a una comitiva de rectores y rectoras nacionales irá en contra de la mercantilización de la educación. “Vamos a defender la idea de que la educación no es una mercancía que se puede comprar y vender, sino un derecho que debe ser protegido por los Estados”.

Los días 16 y 17, Perczyk participará del encuentro Iberoamérica Unión Europea “Una mirada compartida a los futuros de la Educación Superior” y entre el 18 y el 20 tomará parte de la lll Conferencia Mundial de Educación Superior (WHEC 2022) organizada por la Unesco. Mientras se prepara para debatir sobre el rol de la enseñanza superior junto a referentes universitarios de todo el mundo, el ministro opinó también sobre debates internos. En ese sentido, descalificó los recientes embates en contra del crecimiento de sedes universitarias en el país. “Con los estándares de la región a Argentina le faltan universidades”, subrayó y aseguró que desde su cartera trabajarán “para que en la Argentina haya más universidades estatales” y para “una mejor enseñanza pública superior”. El ministro, valoró también la creación de escuelas de oficios en las universidades.

Estas fueron algunas definiciones de quien fue rector de la Universidad de Hurlingham y secretario nacional de Políticas Universitarias, en una entrevista en la también se refirió a las particularidades del sistema argentino, su actual situación presupuestaria y el panorama regional.

–¿Cómo nos encuentra esta edición de la Conferencia Mundial de Educación Superior?

–En términos conceptuales, nos encuentra con un marco normativo conformado por la Constitución, la Ley de Educación Superior y sus modificaciones, que caracterizan a las universidades como autónomas, con libertad de cátedra, con cogobierno y con ingreso libre, y definen así la educación superior como un derecho humano y social garantizado por el Estado. Es una normativa que es de primer nivel mundial. Y nos encuentra con un gran conjunto de universidades, 131 en total, 57 públicas y las demás, privadas, con un 80 por ciento de la matrícula en universidades públicas, con una gran cantidad de estudiantes, con proyectos de investigación muy importantes, con una inversión en infraestructura universitaria que no se había visto en el gobierno anterior, y con una inversión en becas nunca antes registrada. Además, tenemos un importante compromiso de internacionalización y de relación con sistemas universitarios de América Latina y el mundo que para nosotros es fundamental.

–¿Qué postura tiene la región sobre nuestra enseñanza universitaria?

P-El sistema universitario argentino es valorado en todo el mundo, no sólo en Latinoamérica. Esta idea de que tenemos una universidad que es gratuita, que es autónoma, que tiene libertad de cátedra y que es masiva representa, sin duda, una rara avis en el mundo y, para nosotros, es un orgullo. Y además, por si fuera poco, estamos hablando de un sistema educativo de excelencia, que tiene tasas de escolarización que son muy importantes en América Latina y en Iberoamérica, y eso todos los países lo rescatan. El compromiso social de la universidad argentina, la calidad de sus investigaciones y de sus graduados, son fortalezas destacadas por las universidades de otros países, que ven nuestro sistema universitario como una referencia.

¿Qué posición plantea Argentina en la cumbre de la UNESCO?

Nosotros vamos a plantar la posición de que la educación superior es un derecho humano y social que, como todo derecho, tiene que ser garantizado por el Estado.

¿Habrá coincidencia con los países de la región?

P-Sí, claro. Nosotros vamos a defender esta posición que ya está acordada con varias universidades y redes de universidades de América Latina, como el Grupo Montevideo, que integra a universidades argentinas y de Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay, junto a redes de otros países del continente que, como nosotros, miran el futuro desde nuestra región, con todas las conquistas y las deudas que tiene.

–¿Hay algún antecedente que certifique este acuerdo?

–Sí, nosotros vamos a Barcelona con el mandato de la Conferencia Regional de Educación Superior, la CRES 2018, que se hizo en Córdoba, en la cual hubo una importante participación regional. Esa conferencia fijó la postura para ir a esta conferencia mundial. Esta es la premisa de todos los países de América Latina y el Caribe y esperamos que sea el acuerdo con las conferencias regionales que se realizaron en otros países.

–¿Defenderán la educación gratuita en un contexto en el que habrá posturas contrarias?

–Nosotros vamos a ir a sostener esta posición, que es la de las grandes universidades de América Latina. Además, forma parte de la tradición de la Argentina, ya que es la postura que ha sabido construir nuestro país a lo largo de su historia y para la cual tenemos mandato constitucional. No se trata acá de una opinión, son valores planteados en la Constitución, en la Ley de Educación Superior y en sus modificaciones. Y también, hay que decirlo, se trata de una tradición cultural de nuestro país porque el pueblo argentino siempre ha sabido defender la educación.

“Esta idea de que tenemos una universidad que es gratuita, que es autónoma, que tiene libertad de cátedra y que es masiva representa, sin duda, una rara avis en el mundo y, para nosotros, es un orgullo”.

–¿Cómo se materializa ese discurso en la agenda del Ministerio?

–Nuestro objetivo es crear más universidades. Actualmente, tenemos como proyecto la creación de cinco universidades nuevas, que esperamos que sean tratadas en el Congreso de la Nación. Lo que propusimos es nacionalizar la universidad provincial de Ezeiza y crear cuatro nuevas universidades públicas en Saladillo, Pilar, en la Cuenca del Salado y en el Delta.

–¿Qué piensa del discurso que sostiene que las universidades son un costo?

–Nosotros escuchamos los discursos que hablan sobre “caer en la educación pública” y los discursos que maliciosamente se preguntan: “¿Qué es eso de universidades públicas en todos lados?”, y a esos discursos les contestamos que a Argentina le hacen falta más universidades. Nuestra postura es que hay que transformar la educación pública y defenderla. Y eso significa, entre otras cosas, crear cada vez más universidades públicas para todos. Algunos datos: Argentina tiene una universidad cada 350 mil habitantes, mientras que Brasil tiene una universidad cada 85 mil habitantes y México, una universidad cada 43 mil habitantes. Eso significa que, con los estándares de la región, a la Argentina le faltan universidades, y nosotros somos de la idea de que los derechos hay que defenderlos y protegerlos y por lo tanto vamos a seguir trabajando para que en la Argentina haya más universidades estatales y una mayor y mejor enseñanza pública superior.

–¿Y qué analisis hace de las experiencias y el impulso para la creación de escuelas de formación profesional y de oficios en universidades nacionales de nuestro país?

–Es un proyecto que viene muy bien para fortalecer las redes entre las casas de estudios superiores con el primer empleo de los jóvenes, por fuera de las carreras de grado tradicionales. Invertimos más de 2500 millones de pesos para conformar escuelas de oficios y de formación profesional, o para fortalecer aquellas que ya tenían un lugar en nuestras universidades nacionales.

–¿Cómo ve al presupuesto universitario en el contexto inflacionario actual?

–Nosotros estamos gestionando con las universidades nacionales el presupuesto que había aprobado la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Congreso Nacional y que la oposición no quiso votar. Así que estamos trabajando con las universidades un presupuesto reconducido, pero que ha sido actualizado con los valores de sus gastos de funcionamiento y en sus valores de las paritarias. Así que es un presupuesto que es interesante y muy importante para las universidades públicas argentinas. De hecho, nosotros acordamos con las universidades, mandamos lo consensuado al Congreso y la oposición no lo quiso aprobar. Aun así, a pesar de no contar con el apoyo de todo el arco político, decidimos ejecutar ese presupuesto, que cuenta con el aval de todo el sistema universitario nacional.

–Hubo oposición al presupuesto y también a las paritarias…

–Exactamente. En el gobierno anterior, el poder de compra de los salarios docentes perdió más de veinte puntos. Nuestro proyecto político pregona que la política educativa es con los trabajadores y por lo tanto nosotros creemos en los ámbitos de diálogo social y participación sindical, y la paritaria es un ámbito de diálogo social que está enmarcado en la Ley de Educación Nacional y en las convenciones colectivas. Nosotros vamos a seguir trabajando en la paritaria porque creemos que parte de nuestra política es que los salarios se recuperen y que ganen poder de compra. En un momento tan difícil como el actual, con una realidad afectada por una pandemia y ahora condicionada por una guerra internacional, igual estamos haciendo esfuerzos para que los salarios se sigan recuperando.

–¿Su gestión como ministro comenzó en septiembre de 2021 .¿Qué balance hace hasta el momento?

–Durante el peor momento de la pandemia pudimos garantizar el derecho a la educación gracias a la virtualidad; docentes y alumnos pudieron seguir con sus clases. Y ahora, a pesar de que estamos viviendo un contexto de incertidumbre y transformaciones sociales por una guerra entre países del primer mundo, vamos recuperando la presencialidad plena y reparando el daño que generó la pandemia en un contexto tan adverso.

Nosotros, además, hacemos un balance positivo en nuestro camino por expandir la educación pública. La expansión es garantizar derechos a los que hoy no tienen derechos, y eso, en un país con tres millones de kilómetros cuadrados significa ocuparte de todo el territorio nacional. Tenemos un conjunto de universidades que ha hecho de la expansión territorial una política de Estado. En Entre Ríos, Jujuy, Tucumán entre otras provincias. Y por otro lado, está la expansión social. Nosotros empezamos la gestión con 500 mil becas y hoy tenemos 1 millón 400 mil. Tenemos un programa de 36 mil becas estratégicas, las Manuel Belgrano, para las carreras que son primordiales para el desarrollo de la Argentina, que están divididas en 50 por ciento para chicas y 50 por ciento para varones. Esa política cuenta por sí sola cómo se viene cumpliendo nuestro objetivo de expansión, tanto en lo territorial como en lo social.

Fuente: Juan Manuel Romero para www.pagina12.com.ar

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