Ante las bajas temperaturas, la Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a poner en marcha su iniciativa solidaria destinada a brindar asistencia a quienes se encuentran a la intemperie. Desde la segunda quincena de mayo, la comunidad universitaria comenzó a distribuir comida caliente y prendas de abrigo a las personas en mayor situación de vulnerabilidad de la ciudad.
Operativo solidario en la Facultad de Medicina El epicentro de esta acción es el Bar Saludable de Nutrición, situado en Marcelo T. de Alvear 2230. Allí, estudiantes y graduados se encargan de la elaboración de los menús, garantizando los valores nutricionales necesarios en cada porción. Las viandas son posteriormente distribuidas por voluntarios en las inmediaciones de la Plaza Houssay. La campaña se lleva a cabo cada quince días, logrando entregar más de 200 raciones por jornada.
Un proyecto con compromiso histórico Nacido durante la emergencia sanitaria de la pandemia, “Plato Caliente” se consolidó como una política fundamental dentro del marco general de “UBA en Acción”. A lo largo de sus seis años de existencia, la iniciativa ha logrado repartir más de 60.000 platos de comida, movilizando a un total de 15.000 voluntarios y 7.500 cocineros comprometidos con la causa comunitaria.
Discrepancias en torno a los datos socioeconómicos La labor asistencial de la universidad cobra especial relevancia en un contexto crítico, marcado por fuertes debates sobre las estadísticas oficiales. Mientras las organizaciones de la sociedad civil advierten sobre el crecimiento poblacional en extrema vulnerabilidad —habiendo relevado cerca de 12.000 personas sin techo solo en territorio porteño el año pasado—, los últimos informes gubernamentales a nivel nacional arrojaron un registro inferior a los 10.000 casos. Esta cifra fue cuestionada por las agrupaciones sociales al excluir jurisdicciones de peso demográfico como la provincia de Buenos Aires.
Además de la crisis habitacional, los indicadores de ingresos y empleo continúan reflejando tensiones. Hacia fines de 2025, la tasa de desocupación alcanzó el 7,5%, sumando más de 1.100.000 personas sin empleo formal. En paralelo, y en medio de una retracción en sectores como la industria y la construcción, se registró la pérdida de aproximadamente 290.000 puestos de trabajo asalariado y el cierre de más de 22.000 empresas desde fines de 2023, profundizando la necesidad de contención social.
Fuente: ahoraeducacion.com


