El oficialismo impulsa una profunda reforma en el sistema de enseñanza nacional mediante la denominada “Ley de Libertad Educativa”, un proyecto que actualmente se debate en la comisión de Educación de la Cámara de Diputados. La iniciativa busca legalizar el modelo de homeschooling o educación en el hogar, permitiendo a las familias elegir si envían a sus hijos a instituciones escolares tradicionales o si asumen la responsabilidad directa de instruirlos en sus casas.
El modelo estadounidense como referencia Inspirada en la legislación de Estados Unidos, país donde esta práctica se encuentra extendida y estructurada, la propuesta establece un cambio radical respecto a la intervención estatal. Bajo esta modalidad, el Estado dejaría de supervisar el día a día pedagógico dentro del hogar. En su lugar, el sistema exigiría que los alumnos rindan exámenes periódicos de validación en escuelas de gestión pública o privada. De aprobar estas instancias evaluativas, el conocimiento queda acreditado formalmente y se otorga el título oficial.
El debate sobre el rol del Estado y la socialización El avance de esta medida cuenta con el impulso de referentes cercanos al Gobierno, como el economista Agustín Etchebarne y Martín Krause, actual Director Académico de la Fundación Faro. Durante una reciente presentación en la ciudad de Paraná junto a dirigentes locales, donde Krause expuso su libro centrado en el fin del aparato estatal, los organizadores del evento señalaron que el objetivo de fondo de estas reformas es la eliminación progresiva del Estado.
Sin embargo, la posibilidad de instaurar el homeschooling genera fuertes advertencias desde sectores educativos tradicionales. Las principales críticas hacia la modalidad radican en que prescindir de la presencialidad escolar podría afectar negativamente la socialización de los menores, destruyendo el rol histórico de la escuela como espacio fundamental de integración y desarrollo comunitario.
Fuente: ahoraeducacion.com


