El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), cuyos grupos de trabajo sesionaron esta semana en México, dió a conocer el Manifiesto por el Derecho a la Educación en América Latina y el Caribe a favor de una «educación pública, popular, feminista, igualitaria, pluricultural y nuestroamericana».

«Reafirmamos que la educación es el ámbito de construcción de la vida común y es un derecho humano fundamental y social que debe garantizar el Estado. Con ese horizonte, nos pronunciamos por una educación pública, popular, feminista, igualitaria, pluricultural y nuestroamericana», sostiene el documento.

El texto completo de la declaración, es este:

«En Ciudad de México, a los 8 días de junio del año 2022, las y los integrantes de los Grupos de Trabajo CLACSO en “Política Educativa y Derecho a la Educación”, “Artes, educación y ciudadanía” y “Educación y vida en común” presentes en la 9ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, afirmamos nuestro compromiso con el derecho social a la educación y con el fortalecimiento de la educación pública en todas sus dimensiones, como condición necesaria para la construcción del bien común y de sociedades igualitarias, democráticas y soberanas.

«Manifestamos nuestra profunda preocupación por la rearticulación de las derechas a nivel global bajo un neoliberalismo y un conservadurismo radicalizados que sostienen discursos y propuestas anti-derechos y ponen en jaque a los sistemas públicos de educación en la región.

«En años recientes, hemos observado un retroceso significativo en los procesos de ampliación de derechos -que aún con disparidades caracterizaron el ciclo político precedente en América Latina-, y el despliegue de acciones represivas contra diversos colectivos y activismos comprometidos con el pensamiento crítico, la transformación y la emancipación: sindicatos, organizaciones y movimientos docentes, estudiantiles, feministas, indígenas, migrantes, ambientales, entre otros. «Ayotzinapa expresa una de las caras más crueles de este proceso. Nos siguen faltando 43, así como tantas y tantos otros referentes, líderes y lideresas sociales que son perseguides, amenazades y asesinades y para quienes reclamamos justicia.

«Este retroceso se agudiza frente a la crisis de la vida que ha expuesto la pandemia. Aquellos grupos históricamente marginalizados han visto afectado su derecho a la educación de modo directo y desproporcionado. Mujeres, estudiantes en condiciones de pobreza, indígenas, migrantes o estudiantes de zonas rurales, han sido expulsados de los sistemas educativos públicos en números sin precedentes.

«La intensificación del trabajo docente tuvo y tiene consecuencias de magnitud en nuestros profesores y profesoras, con especial impacto en las mujeres frente a los requerimientos de compatibilizar sus roles de cuidadoras en el hogar con su propio trabajo de enseñar en condiciones inéditas. Esto ha llevado a muchas de ellas a abandonar la profesión y ha afectado de manera particularmente pronunciada su salud física y mental.

«Manifestamos también nuestra profunda preocupación por una serie de procesos que se vienen desarrollando en el campo educativo, tales como:

• Las nuevas dinámicas de control ideológico, que se expresan en iniciativas de arremetida contra la educación sexual integral y contra el carácter político de la educación.

• La privatización de y en la educación, así como las nuevas propuestas del capitalismo de plataformas en el ámbito educativo.

• La precarización e intensificación del trabajo docente, así como el deterioro en general de las condiciones de trabajo de la mayor parte del magisterio latinoamericano.

• La expansión de las llamadas “pedagogías positivas” que plantean lógicas individualizantes para problemas que son sociales y sistémicos, sobre la base de la adaptación de las emociones y el esfuerzo individual.

• La normalización de los currículums en torno de ciertos campos del saber y la exclusión creciente de las ciencias sociales, de los contenidos humanistas y de las artes, así como la negación de la importancia de estos campos del conocimiento y la cultura para la formación de todas las personas.

• La estandarización de la educación, que se manifiesta tanto en los contenidos bajo la apelación a la ciudadanía global y el emprendedorismo, como en la gravitación creciente de las evaluaciones de escala nacional o internacional en las políticas públicas.

• El desconocimiento del rol estratégico de las artes y las culturas en la formación de las nuevas generaciones y en la integración pluricultural de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

• El financiamiento insuficiente para el sector y la disminución de los recursos públicos, así como las formas en que se asignan que, en no pocas ocasiones, implican su reorientación hacia sectores privados o empresariales.

• La profundización de las desigualdades sociales y educativas, que se evidencian en múltiples dimensiones.

«Reafirmamos que la educación es el ámbito de construcción de la vida común y es un derecho humano fundamental y social que debe garantizar el Estado. Con ese horizonte, nos pronunciamos por una educación pública, popular, feminista, igualitaria, pluricultural y nuestroamericana»

Fuente: https://www.clacso.org/

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