La flamante edición de la medición internacional elaborada por la consultora británica Times Higher Education (THE) reflejó un retroceso en el posicionamiento global de la educación superior argentina: si bien ocho casas de estudios lograron calificar, ninguna consiguió ingresar dentro del selecto grupo de las mil mejores instituciones del planeta.
Dentro del panorama local, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) encabezaron la nómina nacional al posicionarse en la franja que va del puesto 1.801 al 2.000. Por debajo de ese umbral, relegadas a partir del puesto 2.001 en adelante, se ubicaron la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), la Universidad Nacional del Litoral (UNL), la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) —que debuta por primera vez en esta clasificación— y la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), única representante de gestión privada del lote argentino. Con este saldo, la presencia argentina se contrajo respecto del ciclo anterior, cuando se habían listado nueve instituciones.
A diferencia de otras tablas internacionales como el ranking QS, el esquema de THE opera sobre un principio de adhesión voluntaria que exige a cada universidad inscribirse y remitir exhaustivos datos institucionales para su ponderación. Por este motivo, entidades de alto renombre que habitualmente destacan en otras evaluaciones, tales como la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Torcuato Di Tella o la Universidad de San Andrés, no formaron parte de la muestra.
La brecha latinoamericana y el liderazgo de Brasil
La comparación regional evidencia una distancia marcada entre las instituciones argentinas y sus pares del subcontinente. La Universidad de São Paulo (USP) dio un salto histórico al escalar al puesto 141 del mundo —tras ubicarse en la banda 201-250 en la entrega previa—, consolidándose dentro del top 150 global gracias al marcado incremento de sus métricas de reputación internacional.
El podio de América Latina se completa con otra entidad brasileña, la Universidad de Campinas (franja 326-350), y la Pontificia Universidad Católica de Chile (puestos 451-500). Más atrás figuran el Tecnológico de Monterrey (501-550), la Universidad Federal de Río de Janeiro (601-650), la Universidad Estatal Paulista (651-700) y la Universidad Nacional Autónoma de México (701-800).
En el balance global regional, América Latina totalizó 172 instituciones evaluadas distribuidas en 12 naciones. Brasil lidera con comodidad la representación con 58 universidades, seguido por Chile (33), Colombia (24), México (22), Ecuador (11) y Perú (9), relegando a la Argentina al séptimo lugar regional por volumen de entidades participantes.
Paros docentes y reclamo por financiamiento
La difusión de estos resultados coincide con un escenario de alta tensión en las casas de altos estudios públicas del país. Las federaciones sindicales Conadu y Conadu Histórica llevaron adelante una huelga nacional de 72 horas para exigir la plena implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y una actualización salarial del 33,4%, en consonancia con la resolución del juez Martín Cormick, quien intimó al Poder Ejecutivo a dar cumplimiento a las partidas destinadas a salarios y becas en un plazo perentorio de cinco días.
Las medidas de fuerza se replican con ceses de actividades durante toda la semana en centros como la UNC y la Universidad Nacional de Rosario (UNR), mientras que en la UBA los gremios FEDUBA, ADUBA, APUBA y UTE diagramaron un cronograma de paros rotativos y visibilización que se extendió desde el 21 de septiembre hasta el 2 de octubre. Todo el plan de acción confluye hacia la convocatoria de la quinta Marcha Federal Universitaria, estipulada para el próximo 15 de octubre.
Criterios de evaluación y la cúspide internacional
La clasificación general evaluó a 2.297 universidades pertenecientes a 118 países bajo una metodología orientada fuertemente a la producción científica. El índice pondera 17 parámetros divididos en cinco pilares esenciales: calidad de la enseñanza, entorno de investigación, excelencia de las publicaciones, grado de internacionalización e inserción con el entramado productivo a través de patentes y transferencia tecnológica.
En la cima de la tabla mundial no se registraron variaciones: la Universidad de Oxford (Reino Unido) retuvo el liderazgo por undécimo año consecutivo, escoltada por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Los puestos siguientes fueron copados por Princeton y Stanford (compartiendo el tercer escalón), Cambridge (5°) y Harvard (6°), ratificando la hegemonía absoluta de los claustros británicos y estadounidenses en los primeros diez lugares del escalafón internacional.
Fuente: Alfredo Dillon para www.infobae.com


