El gobierno de Noruega pondrá en marcha una estricta restricción que limitará prácticamente al máximo la utilización de herramientas de inteligencia artificial generativa en el nivel primario. La disposición abarcará a niños de entre 6 y 13 años —desde primer hasta séptimo grado—, quienes deberán prescindir de este tipo de asistentes tecnológicos durante su rutina pedagógica cotidiana.
Foco en el desarrollo cognitivo básico
La iniciativa responde a la creciente inquietud de las autoridades respecto de las consecuencias que produce la digitalización precoz en el aula. De acuerdo con el primer ministro Jonas Gahr Stoere, el recurso constante a sistemas automatizados durante los primeros años escolares puede interferir con etapas formativas indispensables. La prioridad de la cartera educativa radica en asegurar que los alumnos dominen competencias estructurales como la lectoescritura y el cálculo matemático de forma autónoma.
Esquema pedagógico por etapas de madurez
El nuevo diseño curricular no descarta la tecnología por completo, sino que propone una transición escalonada según la edad:
- De 6 a 13 años (Nivel primario): Rige un bloqueo casi absoluto en clase, contemplando solo casos excepcionales.
- De 14 a 16 años: Se habilita una integración moderada y paulatina, sujeta a la guía directa del profesorado.
- De 17 a 19 años (Nivel secundario superior): La enseñanza se orienta a la alfabetización crítica y al dominio instrumental de la IA con vistas a los estudios superiores y al entorno laboral.
Regreso al papel y desconexión digital
La medida se inscribe en un plan más amplio de desintoxicación digital que comenzó en 2024 con la prohibición de los teléfonos celulares en las instituciones educativas. Para acompañar esta reducción de pantallas, el Ejecutivo promoverá una normativa que asegurará fondos destinados a la compra de libros de texto físicos, con el propósito deliberado de revitalizar la lectura convencional y la escritura manuscrita frente al predominio de las computadoras.
De manera paralela, el país escandinavo evalúa restringir el ingreso de menores de 16 años a las redes sociales, consolidando una política integral orientada a salvaguardar a las infancias y asentar aprendizajes firmes antes de delegar la producción intelectual en algoritmos.
Fuente: https://www.lavoz.com.ar/


