Argentina es uno de los países donde menos se respeta a los maestros. Es una de las conclusiones de un estudio internacional donde los encuestados argentinos tienen una baja valoración de los maestros, subestiman sus horas de trabajo y creen que su salario no es justo.

Es un índice sobre la percepción de la figura del docente en el juicio de una comunidad: su valoración, su aporte, su estimación. El Global Teacher Status Index (GTSI) es una investigación integral que aborda y procesa la consideración de los maestros en todo el globo. Gente del mundo, ajena al sistema educativo, pronunciando cuestionamientos y visiones sobre los salarios, las horas de trabajo y el nivel de respeto o autoridad. El resultado le dejó a la Argentina una mala nota en el cuaderno.

Es uno de los cinco países donde la figura del maestro es menos respetada. Lo demuestra el último ranking elaborado por Varkey Fundation, una organización benéfica para el desarrollo de la educación y que otorga el premio a los mejores docentes del mundo. Sunny Varkey, su fundador, ensayó una reflexión sobre el producto del relevamiento: «Este índice ofrece finalmente evidencia de algo que siempre hemos intuido: la relación entre la situación de los profesores en la sociedad y el desempeño de los niños en la escuela. Ahora podemos afirmar con total seguridad que el respeto a los profesores no solo es un importante deber moral, sino que también resulta esencial para los resultados educativos de un país«.

En términos efectivos, el resultado educativo en la Argentina es sensiblemente superior al puesto que ocupa en el índice de respeto. El puesto de Argentina en el ranking de percepción a la entidad docente es inferior a la calificación que obtiene cuando se trata de puntajes promedio de las pruebas PISA (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), donde se sitúa en el puesto 22. El índice es el resultado de una ecuación entre la valoración del docente y las puntuaciones en los exámenes homologados: la calificación en las PISA interviene en el nivel de prestigio que adquiere el profesor. Una de las conclusiones del informe manifiesta: «Este resultado muestra que un alto estatus del profesor no solo es una condición deseable, sino que (en igualdad de condiciones) se traduce en una mayor probabilidad de que los alumnos de un país obtengan mejores resultados«.

El estudio remarca que solo el 15% de los encuestados argentinos cree que los alumnos respetan a los docentes: es el cuarto porcentaje más bajo de todos los países participantes del informe. El contraste con China dramatiza la investigación: allí el 81% de los consultados considera que hay una relación de respeto entre maestro y alumno. En Brasil, el país con el porcentaje más bajo, apenas uno de cada diez encuestado cree que el profesor infunde respeto dentro del aula.

El mayor estatus de respeto se produce en China. Lo siguen otros cuatro países asiáticos: Malasia, Taiwán, Rusia e Indonesia. Argentina se ubica en el puesto 31 entre las 35 naciones encuestadas y es el segundo con más baja calificación en la región, por delante de Brasil, último en el Global Teacher Status Index. Entre los países sudamericanos, se ubican Ghana, Italia e Israel con un exiguo estándar de respeto hacia los docentes.

El GTSI -una detallada encuesta de opinión a más de 35 mil adultos de edades comprendidas entre los 16 y los 64 años y más de 5.500 profesores en actividad de los 35 países estudiados- revela una serie de conclusiones en el escenario argentino. Los docentes trabajan más horas por semana (47,2) de lo que estima el público en general (31,2): «Esta subestimación de 12,5 horas por semana es la segunda más amplia de todos los países encuestados después del Perú (13 horas)», apuntó la investigación. En términos porcentuales, la sociedad cree que los docentes trabajan un 39% menos de lo que realmente hacen.

En relación al salario, un 59% de los encuestados considera que los sueldos deberían estar asociados al desempeño del alumnado. El porcentaje es relativamente alto: es el décimo tercero en un ranking comprendido por 35 países. Salvo en Suiza -el país donde los docentes están mejor remunerados- y en otros seis países, el resto de encuestados consideran que el salario de los maestros no es justo ni obedece a la preponderancia de su rol en la sociedad.El sistema educativo, según la valoración promedio de los argentinos, es un 5,4 sobre 10. A pesar de ser la estimación más alta de los otros países latinoamericanos encuestados (Brasil 4,1, Perú 4,4, Panamá 4,8, Chile 5,2 y Colombia de 5,3), es considerablemente inferior en comparación a la valoración más alta del índice que se otorga en Finlandia con un promedio de 8.

Los responsables del relevamiento les preguntaron a los encuestados argentinos si animarían a sus hijos a convertirse en docentes: sólo un tercio, el 34%, dijo que sí. El porcentaje es inferior al de Chile (41 %), similar al de Colombia (34 %) pero superior al de Brasil (20 %), Panamá (23 %) y Perú (24 %). Quedó lejos en comparación con los estándares que se registraron en la India (54%) y China (50%), los países donde más estimulan la carrera docente. En contraposición, sólo el 6% de los consultados en Rusia fomentaría a sus hijos a adoptar la docencia como profesión.

A su vez, según la interpretación de los consultados en Argentina el oficio más parecido al del docente es el del trabajador social y el del bibliotecario, un 23 y un 22 por ciento respectivamente. Los porcentajes se alinean con las generalidades del estudio: 18 de los 35 países respondieron profesiones similares. Sólo en China, Rusia y Malasia -curiosamente tres de los cinco países con mayor estima al maestro- relacionaron la docencia con la medicina, y los docentes con los médicos. Apenas el 8% de los entrevistados argentinos establecieron esta similitud.

Conclusiones generales del estudio

* La condición de los profesores mejora a escala global. En 2013 fueron encuestados 21 países. Cinco años después, fueron consultados de nuevo y en trece de ellos se produjo un aumento en el puntaje del estatus del docente y China se mantuvo estable, repitiendo el puntaje más alto posible.

* El respeto por los docentes de los países asiáticos. China, Malasia, Taiwán, Indonesia, Rusia, Corea e India mostraron calificaciones más altas en virtud del estatus del docente, superior a los países europeos, a los occidentales, y a Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda. «Los países sudamericanos otorgan a los profesores el estatus más bajo que cualquier otra región», reza al estudio.

* En 28 de los 35 países, los profesores reciben un salario inferior a lo que el público considera como una remuneración justa por su trabajo.

* El público general subestima la cantidad de horas semanales que trabajan los profesores. Sólo en Canadá, Finlandia, China, Indonesia, Uganda y Japón, los encuestados perciben que los docentes trabajan más horas de las que en verdad reportan. La subestimación del trabajo docente es mayor en países latinoamericanos: Perú (13 horas por semana), Argentina (12,5 horas) y Panamá (11,4 horas).

Fuente: www.infobae.com 

Infografías: Marcelo Regalado


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deje su comentario
Por favor ingrese su nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.