Con la idea central que profundizar las coincidencias es más inteligente que alimentar la división, los referentes más representativos de la universidad latinoamericana cerraron hoy dos días debatiendo aquí la estrategia central en pos de ese futuro común para los 30 millones de estudiantes de la región que, obligadamente, pasaron de la cátedra convencional a las «aulas híbridas» por el azote del coronavirus.

Córdoba (Enviado especial, Horacio Finoli) Los miembros del Consejo Interuniversitario Nacional debatieron en las últimas horas acá -en el panel «Acciones para la integración e innovación: articulación entre redes y consejos de rectoras y rectores»- los temas del eje 3 del Congreso Internacional de Universidades Públicas que proyecta la reflexión hacia una agenda 2030.

Según la propia UNESCO, la tasa bruta promedio de matriculación (de 18 a 24 años) de la Educación Superior para el período 2000-2013 ascendió a 43 por ciento en todo el continente. 

La matrícula en esa área de América Latina y el Caribe es de 30 millones de estudiantes, aunque predomina la cantidad de universitarios (90%), mientras que la mayor cantidad de instituciones es no universitaria (6508 ESNU y 4081 Educación Superior Universitaria). 

Solo alrededor de la mitad de los estudiantes matriculados obtiene un título o grado entre los 25 y los 29 años, y casi la misma proporción abandona los estudios o cambia de carrera al finalizar el primer año de cursada, de acuerdo con los datos registrados hasta el año 2016.  

Ya en la sierras mediterráneas, el presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional del Litoral, Enrique Mammarella, destacó hoy que «la economía del conocimiento tiene que ser nuestra prioridad porque la universidad pública debe ser de todas y todos y no de una parte».

«Hay que listar buenas prácticas de innovación más allá de la investigación concreta, como prácticas para generar alianzas que agrupen masa crítica de conocimiento que sea puesta al servicio de la ciudadanía y cruce las fronteras de las propias instituciones de educación superior», añadió.

«Somos docentes del siglo XX con un estudiantado del siglo XXI por lo que necesitamos de la innovación», apuntó por su parte la rectora de la Universidad Nacional de Asunción de Paraguay, Zully Vera de Molinas.

«El centro de la innovación educativa -prosiguió- son las alumnas y los alumnos de las instituciones universitarias, por lo que debemos adaptarnos hacia las nuevas herramientas para que las mentes brillantes de nuestras aulas se transformen en diamantes».

Molinas y Mammarella participaron, junto al ex-presidente del CIN, Rodolfo Tecchi, del panel «Conocimiento e innovación», donde quedó claro que «una mirada estratégica será constituir redes que permitan hacernos preguntas sobre qué demanda la sociedad».

El rector local, Hugo Juri, postuló una agenda a futuro que ratifique los principios fundamentales de la educación superior pública en América Latina que ya habían sido sostenidos en la Conferencia Regional de Educación Superior, celebrada también en estas tierras en 2018, coincidentemente con el centenario de la Reforma del ’18. 

«Es necesario que usemos los recursos que ya tenemos y trabajar en conjunto, porque hoy están las herramientas necesarias para el reconocimiento de tramos, trayectos o créditos entre universidades de la región», señaló el ex-ministro de Educación durante la gestión presidencial de Fernando De la Rúa. 

Juri integró el gabinete del mandatario radical menos de un año a principios del siglo y renunció de manera indeclinable cuando su colega de Economía, Ricardo López Murphy, anunció en cadena por radio y TV la eliminación del presupuesto nacional de la partida de 550 millones de pesos prevista para pagar el incentivo salarial docente, la poda de 360 millones que afectaría a las universidades y otros 200 millones más. 

Su dimisión fue simultánea a masivas manifestaciones estudiantiles y docentes callejeras en contra del recorte presupuestario, especialmente para las universidades nacionales.

En las mesas redondas de la Casa de Trejo, Miriam Alpizar Santana, viceministra de Educación Superior de Cuba, consideró que estas discusiones deberán postular como imprescindible el vínculo de la universidad con las y los actores de los territorios.

«Como misión, la universidad tiene que aspirar a transformar la realidad económica y social de nuestros países y de la región», alentó. 

Por su parte, Dolly Montoya Castaño, rectora de la Universidad Nacional de Colombia, manifestó que «las universidades públicas, que ejercemos el liderazgo en el sistema latinoamericano y caribeño, tenemos la responsabilidad de acelerar los procesos en materia curricular y estratégica».

Asimismo, el argentino Oscar Alpa, secretario de Políticas Universitarias de la Nación, propuso determinar «qué currículum queremos con un pensamiento latinoamericano para enfocar su internacionalización que, además, debe apuntar a la extensión y a la investigación». 

A esto sumó la idea de que «el formato virtual de la movilidad permite evitar costos que son barreras para la realidad de la región y se debe aprovechar».

Víctor Moriñigo, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos del CIN y de la Conferencia General del Espacio Latinoamericano y Caribeño de Educación Superior (ENLACES), indicó que «la internacionalización es una oportunidad desde la integración de los organismos que ya tenemos en la región porque hay un consenso entre nosotros de una universidad más cerca de la sociedad y una agenda hacia el futuro».

Carlos Greco, rector de la Universidad Nacional de San Martín y vicepresidente del CIN, estimó que «esta transformación tiene que hacerse con innovación, integración, inclusión y calidad». 

«Nuestro principal recurso es el capital intelectual al que tenemos que proteger con capacitación y sueldos acordes, con diálogo y consenso. Por eso, las ideas centrales de las conclusiones del congreso deben referir compromiso, dedicación, mucho trabajo y generosidad», agregó.

Además de las exposiciones de otras rectoras y rectores del CIN interesadas en puntear ideas del proyecto de la agenda del sector, las representaciones gremiales docentes y no docentes a nivel nacional y regional llamaron a «llevar a la práctica» las ideas que se plasmen en el CIUP/22.

Fuente: www.cin.edu.arhttps://www.unesco.org y www.ahoraeducacion.com

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