El último informe de la UNESCO/IESALC (Instituto para la Educación Superior de América Latina y el Caribe, con sede en Caracas, Venezuela) revela que el acceso a ese nivel del conocimiento pasó del 19 al 38 por ciento en las dos últimas décadas.

La matrícula de los hombres aumentó del 19% al 36%, mientras que la de las mujeres pasó del 19% al 41%, siendo las principales beneficiarias del aumento del acceso a la educación terciaria en el mundo.
La población más pobre sigue rezagada, con un 10% en el acceso a la educación superior frente a un 77% del sector de más altos ingresos.
El Informe recomienda a gobiernos y a las instituciones de educación superior el diseño e implementación de políticas que garanticen el acceso a la educación superior en igualdad de condiciones a grupos excluidos o discriminados, con un enfoque holístico que incluya la provisión de apoyos académico, psicosocial y financiero.
Sus autores llaman a reflexionar sobre la importancia de abordar la brecha entre las tasas de inscripción y de graduación/retención

En los últimos veinte años la matrícula de educación superior (ES) en el mundo casi se duplicó, pasando de 19% a 38% entre 2000 y 2018. Sin embargo, sigue habiendo grandes diferencias entre las regiones. Así lo devela el informe Hacia el acceso universal a la educación superior: tendencias internacionales, realizado por el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe IESALC. En sus 81 páginas, el documento proporciona una visión general inicial de algunas tendencias relativas al acceso universal a la educación superior, incluyendo factores impulsores y barreras.
Parte de estas tendencias se corresponden con un cambio en la distribución de los beneficiarios en el acceso por género, que pasó de 19 a 36% en los hombres, mientras que las mujeres aumentaron del 19% al 41%, convirtiéndose en las principales beneficiarias del aumento de la matrícula de la educación terciaria mundial. Las cifras señalan que solo en la obtención de títulos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM por sus siglas en inglés) las mujeres siguen rezagadas.
Por otra parte, la educación superior sigue estando fuera del alcance de las personas más pobres del mundo, quienes solo pudieron avanzar hasta alcanzar un 10% en el acceso ante un 77% de las familias de mayores ingresos. “Parece haber una fuerte relación entre el producto interno bruto (PIB) per cápita y la tasa bruta de matriculación terciaria. Un aumento en la matrícula universitaria tiende a coincidir con el aumento del PIB per cápita”, indica el estudio.
“El acceso universal a la educación superior es más que nunca un componente de justicia social y uno de los principales impulsores del desarrollo de un país. Como tal, los gobiernos, las instituciones y la sociedad deben tener fuertes compromisos para garantizar que la educación superior sea universalmente accesible para todos, tal como se establece en el objetivo de desarrollo sostenible ODS 4 sobre educación de calidad”, señala Francesc Pedró, director de UNESCO IESALC, en el prólogo.
El equipo del IESALC que elaboró del Informe, integrado por Daniele Vieira, Jaime Roser Chinchilla y Takudzwa Mutize, señala que, si bien la percepción de la importancia de la educación para el desarrollo está aumentando en general, la injusta distribución de las oportunidades educativas actúa como un inconveniente para el logro del ODS 4 y del resto de los ODS.
Por ello, llaman a abordar el asunto de la brecha entre las tasas de inscripción y de graduación/retención en la educación superior, “Si bien uno puede tener una imagen bastante positiva basada únicamente en los datos de ingreso, estos datos, en comparación con las tasas de graduación y conclusión, a veces pueden presentar una realidad ligeramente diferente, que no siempre es positiva”.
Las desigualdades en el acceso persisten: la pobreza, las situaciones de crisis y emergencia, los altos costos de la matrícula, los exámenes de ingreso, la movilidad geográfica y la discriminación plantean desafíos a las comunidades marginadas para acceder a la educación superior.
En este contexto, el informe recomienda desarrollar mecanismos nacionales y estrategias sólidas para evaluar continuamente el progreso y asegurar la inclusión de los más desfavorecidos. “Las instituciones de educación superior están llamadas a desarrollar estrategias para reducir la brecha entre la matrícula y la graduación, especialmente entre los grupos desfavorecidos, y reforzar la recopilación de datos sobre las tasas de culminación para ofrecer un escenario claro de retención”.
Por otra parte, el análisis de la calidad se señala como una parte importante de la rendición de cuentas, para asegurar que los recursos de las familias y los gobiernos se utilicen de manera eficiente. “En general, se puede concluir que el aumento del acceso a la educación superior es el resultado, entre otras cosas, de una interacción entre, por el lado de la demanda, las crecientes expectativas de las familias (y los países) y, por el lado de la oferta, las economías en expansión y las instituciones de enseñanza superior y una serie de políticas públicas de apoyo, incluyendo la provisión financiera a los estudiantes”.
El Informe resalta en sus páginas iniciales que este documento es un análisis inicial, abierto a actualizaciones, nuevas ideas e información adicional. En este sentido el IESALC seguirá monitoreando el acceso a la educación superior anualmente fijando la atención sucesivamente en distintos aspectos como los diferenciales de género, de extracción socio-económica, por ubicación (rural, urbano), de las minorías, entre otros. .

Acceda al informe Hacia el acceso universal a la educación superior: tendencias internacionales.

Fuente: info-IESALC@unesco.org y www.iesalc.unesco.org

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