El vicepresidente boliviano Álvaro García Linera ofreció detalles, en una conferencia magistral en la Universidad de Oxford (Inglaterra), de los pilares del crecimiento económico de Bolivia, que colocaron al país en el primer lugar de la región, gracias a la administración del presidente Evo Morales, informaron fuentes institucionales de La Paz.

García Linera resaltó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia de 8.784 millones de dólares (2005) en el periodo neoliberal al actual 40,5 mil millones gracias a la puesta en práctica del modelo económico implementado por Morales.
Recordó que, entre 1950 y 1970, la economía del país se apoyó casi estrictamente en la minería y que desde 1971 se incorporó la actividad del sector de hidrocarburos, sectores que tuvieron un 13,1 por ciento de participación en el PIB de 2017 y el resto lo ocupó la agricultura con 14,09; la industria manufacturera con 12,75; el comercio con 8,68; la construcción con un 3,6; y otros servicios como transporte y demás con un 28,98 por ciento.
Además, dijo que de contarse con una inversión pública que en 2018 alcanzó los 7.411 millones de dólares para la concreción de obras de grande, mediana y pequeña magnitud que favorecen a toda la población del país; la misma, que entre 1993 y 2005, apenas alcanzó, en promedio, a los 556 millones de dólares.
El vicepresidente destacó los pilares que componen este período de crecimiento económico del país, los mismos que han situado a Bolivia por sexta vez (cuarta consecutiva) en el primer lugar, a nivel latinoamericano, en crecimiento económico. Y los enumeró: la nacionalización de los sectores estratégicos del país como hidrocarburos, en el que se concretó que entre el 82 y 85 por ciento quede para el Estado; de la minería con un beneficio para el Estado que está entre un 50 y 55 por ciento; el sector de generación de energía eléctrica, parte de telecomunicaciones y el servicio de agua.
Como parte de estos pilares también se encuentra la medida que el gobierno impuso a la banca privada para destinar el 60 por ciento del dinero que poseen a créditos para la producción y para acceder a vivienda propia, con una tasa de interés de máximo del 6 por ciento .
García Linera indicó también que otro pilar de ese crecimiento fue la bolivianización de la economía, mediante la otorgación de créditos.
Asimismo, el mandatario boliviano destacó que otro pilar del crecimiento económico es la redistribución de la riqueza, que ha permitido reducir significativamente la pobreza moderada de 59,6 por ciento en 2005 a 34,6 por ciento en 2018; y que la extrema pobreza se haya reducido de 36,7 por ciento en 2005 a 15,2 por ciento a la fecha. “Esto -aclaró- gracias a la implementación de diversas políticas que favorecen a los más necesitados entre las que se encuentran la entrega de bonos de incentivo a la permanencia escolar, a la adecuada alimentación de las madres gestantes que no tengan seguro médico, la mejora de vida de los adultos mayores y otros beneficios sociales”.
García Linera manifestó que se logró la reducción de las desigualdades con el incremento del salario mínimo que en 2005 era de 440 bolivianos, como 50 dólares, y en la actualidad llega a 2.060 bolivianos, cerca de 300 dólares.
“Para continuar con el crecimiento económico y hacerlo sostenible se ha incursionado en una industrialización selectiva del gas, se realiza la fundición de minerales, se construyen planta para la industrialización del litio y se avanza en la industrialización de la agricultura, la manufactura y el conocimiento”, detalló.
Respecto a la estructura social que se presenta actualmente en el país, García Linera puntualizó que gracias al modelo económico aplicado ya no se representa como una pirámide, sino que, de acuerdo a los ingresos, se cuenta con un 62 por ciento de la población, que equivale a siete millones de personas, que tienen ingresos medios; 34 por ciento, equivalente a 3,9 millones de personas, tiene ingresos bajos y solo un 4 por ciento que tiene ingresos altos, lo que equivale a 443 mil personas.En Bolivia, al contrario de lo que ocurre en la mayoría de los países vecinos, según García Linera, se produce una recampesinización en el área rural, ya que las personas retornan a sus lugares de origen porque existen las condiciones necesarias para que tengan una vida digna, como servicios básicos, salud y educación. Igualmente, existe una mayor cantidad de personas que concluyen su instrucción escolar y que cada vez se incrementa el porcentaje de jóvenes que ingresan a las universidades lo que también muestra el camino de la superación y a contar y ofrecer mejores condiciones de vida a sus familias.
Con relación a la emergencia de una clase media nueva, la misma que muestran características diferentes a la clase media tradicional, “inicialmente son de origen plebeyo porque está compuesta por los hijos de campesinos, indígenas y trabajadores que recibieron instrucción en las universidades, surgen tanto en las áreas rurales como urbanas, cuentan con una flexibilidad asociativa que les permite tanto contar con el apoyo de su familia, comuna, barrio, sindicato y demás y/o pertenecen a otro tipo de comunidades virtuales regidas por las redes sociales en las que se conglomeran de acuerdo a afinidades e intereses comunes, cuya presencia y potencialidad garantiza la continuidad del crecimiento económico”, agregó.
Finalmente, el vicepresidente boliviano dijo que “se presentan actualmente nuevas tensiones sociales entre las nuevas clases medias y las tradicionales, entre el Estado y los movimientos sociales, entre el crecimiento y la Madre Tierra; se trata de los retos que plantean estas nuevas tensiones para las presentes generaciones”.
Fuente: http://www.opinion.com.bo/

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