Más de la mitad de la matrícula universitaria latinoamericana está en manos privadas. Doss de cada tres instituciones no son estatales en América Latina y el Caribe, según un estudio realizado por las investigadoras Daniela Atairo y Lucía Trotta.

Más del cincuenta por ciento de la matrícula estudiantil está en universidades e institutos privados en América Latina y el Caribe, donde dos de cada tres instituciones no son estatales, afirmaron hoy las investigadoras Daniela Atairo y Lucía Trotta.

Profesoras ambas del Instituto de Estudios y Capacitación -IEC- de CONADU, son autoras del libro «La privatización de la universidad en América Latina y el Caribe», producto de un pormenorizado estudio dirigido por la doctora en Educación, Fernanda Saforcada, que comprende a las más de 4.000 instituciones de la región.

«Los capitales transnacionales compran instituciones privadas argentinas, no es posible hacer esas transacciones en el espacio de lo público; pero uno observa que hay procesos de mercantilización en el espacio público, que es una forma de lo privado que están presente en la dinámica de las universidades públicas», agregaron.

Ante una consulta, señalaron que «Argentina suele ser una excepción a lo que ocurre con las tendencias en América Latina y el Caribe, a la cual podemos caracterizar como la región híper privatizada».

Atairo y Trotta, que pertenecen a la Universidad Nacional de La Plata, fueron entrevistadas en el programa «Ahora o nunca: el espacio de la educación», por radio Cooperativa (AM770).

En síntesis, revelaron que:

–Tenemos países como Chile, Brasil, República Dominicana, El Salvador, Paraguay, etcétera, donde esta oferta particular es casi dominante, hay una predominancia casi total de lo privado.

–En cambio, en Argentina y Uruguay la situación es exactamente al revés, inclusive en las matrículas.

–El 60 por ciento de la región los egresados son de instituciones privadas.

–En respuesta sobre si las universidades privadas investigan, destacaron que «si lo pensamos a nivel regional cada sistema tiene sus propias características, lo que vemos es que esta expansión que se da con fuerza desde los años 90, en paralelo a los ajustes y desfinanciamiento del sector público; que es cuando empiezan a proliferar estas instituciones que absorben la demanda».

–Estas instituciones dan clases vinculadas a la enseñanza de Ciencias Sociales y Humanidades, que no necesitan una inversión y no tienen una trayectoria vinculada a la investigación.

–Hay una tendencia a incentivar la investigación, que es la del modelo hegemónico, productivista, donde todo se rige por la soberanía del “paper” y las publicaciones en revistas científicas indexadas en esta base de datos internacionales y privadas.

–Hay una manía de que las instituciones vayan a ese lugar, aún en aquellos países y sistemas que no tienen tradición de investigación, y tampoco tienen las condiciones.

En torno a los resultados de la reciente cumbre universitaria mundial de Barcelona, resaltaron que «vemos que hubo mucha participación de empresas privadas y no tanto espacio para los otros actores de la educación superior, pero eso desde la convocatoria a la conferencia ya estaba desbalanceado».

En la cumbre de Barcelona tuvo un lugar importante la empresa Coursera, que se instaló a partir de realizar distintos tipos de convenios para ofertar cursos cortos y gratuitos, que ofrecen capacitaciones y formación acotada y en un contexto donde se perdía matrícula: esto venía a ser una especie de salvación de parte del sector privado.

(Coursera es una plataforma de educación virtual surgida en 2011 y desarrollada por académicos de la Universidad de Stanford para brindar oferta de educación masiva a la población, con cursos en inglés y otros idiomas como el español, francés, italiano y chino. Son gratuitos y sobre temas variados a niveles universitarios, pero abiertos a todos los sectores de la población.)

“Esta empresa ofrecía cursos cortos vinculados a la empleabilidad, pero detrás de todo esto se estaba disputando el modelo de universidad que tenemos a partir de instalar que esto era una solución al problema de la formación en contexto de pandemia”, dijeron las entrevistadas en el programa que conduce el periodista Horacio Finoli..

Ante otra consulta, Atairo y Trotta otorgaron gran importancia al encuentro de rectores públicos que se está organizando para el 30/6 y 1/7 próximos en Córdoba, para respaldar las posturas de los que defienden la universidad pública.

Indicaron además:

–En América Latina y el Caribe hablamos de más de 4 mil instituciones en la región, se han creado muchas universidades en los últimos años tanto en el sector público como privado.

–En particular en el sector privado, uno puede identificar distintos tipos de universidades, no solo las clásicas, como las religiosas o las laicas de élite, sino también ahora las de «captación de demanda».

–Cuando uno mira las universidades creadas especialmente en los años 80, 90 y 2000 en el sector privado hay una diversidad de instituciones, por ejemplo: en los países puede encontrar universidades que «trabajan a escala» que pueden ser más grandes que las principales casas de estudio públicas; así como micro universidades que suelen ser de bajo costo.

–La heterogeneidad del sector privado hace difícil pensar en mecanismos de regulación.

–Lo de las plataformas digitales es un proceso que se ha potenciado en la pandemia; en ese contexto muchas instituciones de la región que habían desarrollado la educación a distancia tuvieron que necesariamente adquirir ciertas herramientas tecnológicas, porque el parate educativo exigió que todo sucediera a través de este dispositivo.

–Lo que observamos es una presencia importante de agentes tecnológicos en diálogo con universidades públicas especialmente como Microsoft y Google, esto colocó a estos actores como interlocutores válidos de la construcción de la política pública.

–El punto es que la venta de estos servicios que en un momento eran necesarios vino adosado a otras cuestiones, modelos de enseñanza, contenidos que en un punto ponen en cuestión el modelo de universidad de América Latina.

–Cuando realizamos la investigación en 2020 mirábamos estos discursos que encontrábamos en IESALC/UNESCO (Instituto para la Educación Superior de América Latina y el Caribe), uno se encontraba con un relato nuevo.

–IESALC promovía el financiamiento al sector privado, en la pandemia hubo una baja importante en la matrícula, eso daba cuenta como los logros que habíamos tenido en la década anterior de expansión y acceso de democratización en el acceso de la educación superior, se había dado por el sector privado y en el contexto de pandemia muchos estudiantes quedaron fuera de las instituciones.

–Tanto el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como el IESALC sugerían que el Estado pudiera realizar un «salvataje» financiero al sector privado y ahí se promovía una política de financiamiento que desplaza el financiamiento público al sector privado.

–Algo muy importante a tener en cuenta, en el contexto de las políticas de inclusión educativas en países altamente privatizados y mercantilizados, es que los programas de becas generan que el financiamiento público sea destinado a universidades privadas con lucro.

Fuente: www.ahoraeducacion.com

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