2 - InfoGralEn el 2006, Ecuador era uno de los tres países de América latina con peor desempeño educativo, según el Segundo Estudio Explicativo y Comparativo (Serce) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Sin embargo, ha mejorado significativamente la calidad educativa durante los últimos años y así lo comprobó el Tercer Estudio Comparativo de Educación (Terce) aplicado por el Laboratorio Latinoamericano de la Evaluación de la Calidad de la Educación (Llece) de la Unesco. El país se posicionó entre las mejores ofertas educativas. En educación superior, en el 2012 se invertía el uno por ciento del PBI y esa cifra pasó a ser del dos por ciento, la más alta de la región. “Cuando empezamos en el gobierno estábamos en el penúltimo puesto y de acuerdo al último informe Terce somos el primero o segundo país, dependiendo del área que se analice, que más crece en el puntaje. Son pasos importantes en poco tiempo, aunque en primaria todavía falta mejorar. Apostamos a la educación como motor de cambio social. Era indispensable construir un nuevo sistema educativo, salir de esa perspectiva neoliberal en la cual la educación es vista como bien de consumo, de baja calidad o que sólo la gente rica puede tener acceso a la educación de calidad, con precarización laboral del docente, sin carrera del investigador científico y con una educación poco pertinente para las necesidades del país”, sostiene a Página/12 el secretario de Educación Superior, Ciencia y Tecnología e Innovación de Ecuador, René Ramírez Gallegos.

En este proceso de mejoría, en las escuelas aumentó la accesibilidad, por ejemplo para la población indígena y afroecuatoriana. A la universidad se le quitó el arancel y con la gratuidad, la matrícula tuvo un crecimiento del 30 por ciento para los más pobres. Ecuador es el país que más becas está dando para que los ecuatorianos estudien en todo el mundo (llevan entregadas 18.500). “En el último ingreso a la universidad, el 72 por ciento de los estudiantes son primera generación de su familia. Cerramos 16 universidades, no por casualidad privadas y de muy baja calidad. Las llamamos universidades garage. A los estudiantes les hicimos un plan de contingencia para que pasen a otras universidades y puedan continuar sus estudios. El derecho no sólo es el del acceso a la educación superior sino a la calidad”, detalla Ramírez. Además, afirma que el docente universitario pasó de tener un salario precario de 470 dólares mensuales a uno cuyo mínimo es de 1700 dólares, y puede llegar hasta 6000 dólares. Debido a este aumento, asegura que hace casi diez años no existen paros docentes a nivel universitario.

Ramírez es economista, presidente del Directorio de Yachay, la Ciudad del Conocimiento y también presidente del Consejo de Educación Superior (CES) y sus áreas de trabajo son las políticas públicas sociales, desigualdad, pobreza, economía de la felicidad, participación ciudadana y economía del conocimiento. Actualmente, es una de las mentes detrás del proyecto de ley llamado Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, la Creatividad y la Innovación (Ingenios), que se está discutiendo en segundo debate en la Asamblea. “Ingenios busca romper con el paradigma privatizador y mercantilizante del conocimiento y generar las estructuras de un campo de educación superior que sea más democrático. La educación debe transformarse en un motor de cambio económico, productivo y social. Proponemos un sistema de propiedad intelectual que se articule con un nuevo sistema de ciencia, tecnología e innovación. El principio de este código es cómo hacemos para recuperar el conocimiento como un bien público y un bien común.”

El proyecto de ley busca cambiar el modelo productivo del país, que está basado en recursos finitos, hacia otro cuyo motor de la producción sea el talento humano, a través de la ciencia y la innovación. Para el académico, lo fundamental es que lo agrícola pase a ser agroecológico. “Hemos generado una ciudad del conocimiento. En la mitad de la ciudad, que son de 4500 hectáreas, hay 80 mil personas dedicadas a la investigación agroecológica. Otro tema para cambiar la matriz productiva se basa en el cambio de la matriz energética. Pasamos de ser importadores de energía a ser exportadores. Sobre todo en energía renovable. La energía hídrica es también un factor para el cambio. Un tercer punto es que la tecnología importada sea realizada a través de procesos industriales en el Ecuador. Estamos apostando también a una refinería que te permite ya no sólo enviar petróleo en crudo, sino refinarlo en el propio país.” Ramírez advierte que están buscando una segunda independencia, que pasa por tener nuevas estructuras productivas no dependientes.

En el 2014, Ramírez impulsó la Wiki Legislación, para que la ciudadanía participase en la creación de Ingenios y pudiese comentar sobre los 560 artículos que lo conforman y construir un texto colectivo. Hubo 16 mil usuarios suscriptos, 40 mil ediciones del texto y 1,7 millón de visitas. “Es una legislación colaborativa. No hay pretexto para que no se dé una democracia 3.0 participativa y legislativa. Genera un precedente en la región. A nivel mundial existe una propuesta en Islandia únicamente”. Esto es posible gracias al aumento del índice de acceso a Internet, ya que en el 2014 únicamente el 30 por ciento de los hogares tenía. “Hubo un salto cualitativo. Cuando arrancamos en el gobierno, de las 24 provincias había Internet en 11. Ahora hay en todas. Se han generado muchas conexiones a través de fibra óptica. Esto ha permitido que las decisiones políticas puedan ser tomadas por la ciudadanía. Además de este Código, estamos haciendo un plan de economía en las políticas públicas y estamos trabajando con la misma metodología”.

Fuente: Florencia Garibaldi para www.pagina12.com.ar

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