La necesidad de una política muy activa por el bajo porcentaje de docentes con título de doctor o título de posgrado planteó el experto Pablo Buchbinder, entrevistado en el programa «Ahora o nunca: el espacio de la educación», que emite radio Cooperativa (AM770), los sábados de 16 a 17 con la conducción del periodista Horacio Finoli.

Apenas el 12 por ciento de los docentes del sistema universitario nacional tiene dedicación exclusiva, lo que es muy bajo y está lejos de los estándares internacionales, declaró hoy el historiador educativo Pablo Buchbinder.

Tenemos un presupuesto muy bajo por alumno en la Argentina en términos internacionales pero muy alto por graduado, indicó el docente, autor -entre otros textos- de «Historia de las Universidades Argentinas» (Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2005).

(El sobre gasto público en Educación como porcentaje del Producto Bruto Interno, según el Banco Mundial y la UNESCO, muestra a Cuba como el país latinoamericano que más invierte en el área -12,84% del PBI, según las últimas cifras disponibles-; y la Argentina está entre las naciones de la región que más recursos propios dedica al área educativa, aunque no en segundo sino en séptimo lugar. Si se toman las cifras de años comparables -solo países latinoamericanos con cifras para 2015, 2016 y 2017- el país está cuarto).

Entrevistado en el programa «Ahora o nunca: el espacio de la educación» que emite radio Cooperativa (AM770), Buchbinder, sintéticamente, dijo que: 

–Necesitamos una política muy activa en lo que tiene que ver con la cuestión de la deserción, que es alta entre el primer y segundo año de cada carrera.

–También hay que profundizar algunas de las acciones vinculadas con la planificación: esto puede sonar muy antipático, muy negativo; en los años ’90 hubo un proceso un poco distinto al que uno puede ver a partir de los 2000; por la experiencia propia de alguna de esas universidades uno no podía ir a estudiar la carrera de médico, de abogado ni la de contador público. 

–Con relación al perfil de los profesores, me parece que necesitamos una política muy activa en su formación; tenemos un porcentaje muy bajo de docentes en la Argentina con título de doctor o título de posgrado.

–Es fundamental también fortalecer la formación básica y la general, hemos tenido algunos proyectos en ese sentido en los años 90; en la Universidad de Buenos Aires está el CBC pero es fundamental que la formación en una serie de áreas como Matemática, Física, Lectoescritura, digamos que es necesario reforzarlas.

–Ante una consulta sobre la posible compra de fondos de inversión de plataformas digitales de casas de estudio nacionales, señaló que «lo veo mal, esperemos que ese tipo de iniciativas no prospere; no tengo muy claro cómo han propuesto eso en el ámbito de las universidades públicas en la Argentina, pero veo difícil que puedan tener eco en el sistema público, que es un sistema que aún cuando las universidades tienen grados importantes de autonomía, también tienen cierto grado de regulación».

–Acerca de la reciente aprobación de la Cámara de Diputados de la Nación de las futuras instituciones de Pilar, Saladillo y Delta, indicó que «es positiva la creación de las universidades en líneas generales; pero también es cierto que a los procesos de creación de nuevas universidades uno los encuadra dentro de la construcción de política territorial, o sea responden más a la necesidad política del caudillo local que a razones académicas».

–Lo primero que uno tiene que ver en realidad es que actúen los CIPRES (el sistema está organizado en siete Consejos Regionales de Planificación de la Educación Superior, para facilitar la articulación, integrados por los ministros de Educación de las provincias comprendidas en la región y los rectores de las universidades, públicas y privadas) que no haya superposición de oferta: que no se estén dictando las mismas carreras simultáneamente en dos universidades que están una al lado de la otra.

–En respuesta a otra pregunta, destacó que «cuando uno miraba los años ’70 vos mirabas el diario, encontrabas al movimiento estudiantil y los problemas universitarios en el centro de cualquier episodio importante, pero hace mucho que el accionar de estos nucleamientos no está en tapa».

–En la universidad tenemos autonomía, co-gobierno con participación estudiantil, ingreso directo y gratuidad; creo que en alguna medida eso ha hecho que la agenda haya quedado en un segundo plano; esto, aunque no sea políticamente correcto decirlo, pero me parece que son variables que uno no puede dejar de tener en cuenta cuando piensa los procesos de movilización y de protesta estudiantil.

El diálogo completo que mantuvo con el periodista Horacio Finoli, está en el siguiente link:  

Fuente: www.ahoraeducacion.com

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