Las universidades arrancan con el cuatrimestre virtual; después de la postergación del comienzo del ciclo lectivo por el coronavirus, las universidades nacionales empiezan esta semana a dictar clases a distancia. Las autoridades académicas advierten que no todas las materias podrán enseñarse y los gremios docentes plantean su preocupación por las consecuencias del nuevo esquema de trabajo.

Ante la emergencia sanitaria que está atravesando el país por la expansión del coronavirus, las universidades nacionales se ven obligadas a implementar de forma contingente y transitoria la modalidad de enseñanza a través de los campus virtuales. Por recomendación del Ministerio de Educación, el sistema universitario ya se encuentra trabajando para reemplazar las actividades presenciales y, en ese marco, los gremios de profesores advierten sobre las dificultades que acarrea la educación a distancia y reclaman “evitar la sobreexigencia” de los trabajadores del sector durante la crisis sanitaria.

El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) acompaña la emergencia que está atravesando el país con el dictado de clases virtuales pero señala que «es imposible reemplazar toda la cursada presencial por una cursada a distancia». «La mayoría de las carreras de las universidades públicas son presenciales con lo cual no podemos pretender que se dé un reemplazo de manera total», afirmó el vicepresidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Jujuy, Rodolfo Tecchi, en diálogo con PáginaI12.

«Las universidades están tratando de llevar a cabo capacitaciones para los docentes para que se puedan implementar las herramientas virtuales. Pero una vez que esto se normalice, intentaremos saldar algunas cuestiones con la presencialidad», señaló.

En ese sentido, el Sistema de Información Universitaria (SIU) del CIN puso en línea un catálogo colaborativo de recursos pedagógicos en cuanto a medios y procedimientos pensados para el desarrollo de la enseñanza a distancia.

En la Universidad de Buenos Aires (UBA) la mayoría de las unidades académicas ya están desarrollando programas intensivos de capacitación para los planteles docentes, con el objetivo de asegurar la cursada de manera virtual.

El rector de la UBA, Alberto Barbieri, reprogramó todas las actividades académicas y recién a partir del 13 de abril comenzaría el dictado de las clases virtuales. En ese sentido, cada facultad de la UBA deberá promover los procedimientos de enseñanza que “garanticen los contenidos mínimos de las asignaturas y su calidad académica” a través del campus u otros entornos disponibles.

«Nosotros contamos con un Centro de Tecnologías Educativas que es un centro de educación a distancia, y muchas asignaturas ya se vienen trabajando en campus virtuales», explicó el decano de la Facultad de Ingeniería, Alejandro Martínez. «Si bien hay materias prácticas que pueden ser reemplazadas a través de simuladores, hay muchas otras que no podrán ser adaptadas al formato virtual», indicó.

En el mismo sentido se pronunció la decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, Cristina Arranz, quien señaló que «se le está dando material de estudio a los alumnos a través de los campus virtuales pero hay mucho contenido práctico que no se podrá dar a distancia». «Por ahora, decidimos dar clases virtuales de aquellas materías teóricas y cuando se permita la presencialidad armaremos un nuevo calendario para complementar aquella parte práctica. Pero lo prioritario es que los alumnos no pierdan nada en el año, aunque tengamos que modificar las fechas», señaló Arranz.

La Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) también dictará de manera virtual casi la totalidad de las materias en este primer cuatrimestre. El incio de las clases será también el próximo lunes 13. Para esa fecha, la universidad logró «virtualizar» el 94,4 por ciento de las materias que estaban planificadas para dictarse en forma presencial. “Se ha abierto el campus virtual para que haya un aula para cada materia, hemos implementado un curso intensivo a nuestros docentes para profundizar la formación en la modalidad virtual y hemos diseñado tutoriales para estudiantes y docentes que les permitirán acceder de manera más sencilla al campus”, remarcó el rector Ernesto Villanueva.

En cuanto al sistema de evaluación, Villanueva explicó que aún no han definido cuál será la modalidad. «Todavía no sabemos cómo vamos a evaluar. En Ingeniería, por ejemplo, la evaluación se dará de manera cotidiana de modo tal que no llegue a un parcial. Pero, para otras materias, esperaremos en principio cuál es el grado de recepción de las clases ya que es algo totalmente novedoso», señaló.

En el caso de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), el dictado de clases virtuales comenzará este lunes 6 de abril. «Estamos intentando salvar el cuatrimestre a través de esta modalidad. Sin embargo, somos conscientes de que hay muchas materias prácticas que se enseñan en laboratorios, con talleres o trabajos de campo que va a ser imposible aplicarlas a este formato», indicó el rector Alejandro Villar a este diario.

La preocupación de los docentes

Las federaciones de los docentes universitarios les manifestaron a los rectores su preocupación por las dificultades y consecuencias que puede acarrear la implementación de la educación virtual. 

La Conadu advirtió que la modalidad de virtualización de las clases que se está implementando «no debe implicar una sobreexigencia en las funciones docentes, que no sólo constan de la enseñanza, sino también de la planificación, evaluación, investigación y extensión”. «Hemos registrado diferentes denuncias de compañeros y compañeras que nos señalan que diversas autoridades universitarias están requiriendo afectaciones de servicios por vía de clases virtuales y campus mucho mayores que las exigibles”. La federación reconoció que la actual es » una coyuntura muy especial y que podría requerirse mayor colaboración. Pero la cuestión que nos convoca es que no está planteado de esa forma y de allí nuestra preocupación”.

Desde la Fedun plantearon la misma preocupación y alertaron sobre el impacto entre los estudiantes: «El nuevo escenario puede generar desigualdades en las posibilidades de acceder a las clases», señalaron. En tanto, para la Conadu Histórica, «la modificación y adecuación de las tareas de enseñanza son inherentes a las funciones y obligaciones docentes normadas en el Convenio Colectivo de Trabajo y, por lo tanto, deben ser objeto de tratamiento paritario tanto a nivel nacional como en cada una de las universidades nacionales». 

Fuente: Constanza Bonsignore para www.pagina12.com.ar  

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