«De la pandemia debe surgir una nueva escuela». Nano Balbo, reconocido pedagogo neuquino, analiza el contexto actual de la educación argentina. ¿Qué significa la escuela digital?¿Es posible una escuela sin maestros presenciales?. 

Desde la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer el tema educación siempre ha sido una de sus mayores preocupaciones. Bibliotecas y educación siempre han ido de la mano. Y decimos preocupación por esta crisis casi terminal en la que se encuentra.

Tenemos la fortuna que el gran pedagogo Orlando “Nano” Balbo viva y conozca al dedillo la situación de la educación en la provincia de Neuquén ya que ha transitado distintos caminos , desde haber sido maestro rural en la escuela de Huncal hasta haber sido secretario general de Aten, pasando por la tortura y el exilio durante la última dictadura militar. Recordemos que además es un discípulo apasionado del maestro Freire.

Cada oportunidad que tenemos lo invitamos a que nos ayude a reflexionar sobre esta crisis histórica sumado a los efectos impredecibles que dejará (¿?) esta Pandemia en la sociedad humana en general y en la neuquina en particular.

Con el correr de los años hemos visto que ese patrimonio social que la comunidad educativa estaba conformada por el estado y su ministerio de educación, los directores, los maestros, los alumnos , los padres y los auxiliares de servicio ha quedado en solo declamaciones ya casi vacias de contenido.

¿Será posible que la comunidad educativa recupere su espíritu de solidaridad, libertad y fraternidad?

¿Qué significa la escuela digital?¿Es posible una escuela sin maestros presenciales?, ¿los futuros maestros serán asalariados de call center educativos?

Hace unos días le hicimos una entrevista a Nano en la cual nos presenta una serie de interrogantes  y afirmaciones en las cuales  debemos empezar a pensar la mejor educación para nuestros hijos. 

La escuela tiene como columna vertebral la formación de ciudadanos, los cuales trabaja en dos líneas. Una es una ley política: todos son compañeros, del primero al último son todos compañeros por igual, es un contrato que se debe respetar, me guste o no me guste y el segundo es un contrato social: los amigos son los que yo elijo, no estoy obligado  a ser amigo de otro, estas dos situaciones  se juegan en la escuela y a partir de estas dos situaciones se conforma el sujeto social porque aprende que hay normas políticas que hay que respetar y hay normas sociales que el alumno elije. 

Las plataformas digitales han llegado para quedarse. Lo que hay que diferenciar es todo el negociado infame con la venta de computadoras y plataformas digitales que nos hacen cada vez más dependiente, ni tecno fóbicos ni tecno fanáticos.

Creo que la plataforma digital y toda la ferretería digital, es un auxiliar  muy importante en el aula porque tienen la capacidad de almacenar información y brindarla en tiempo real que ningún libro o docente te la puede dar, sería de necios rechazar el uso de ellas pero hay que tener en cuenta que la educación  es un hecho eminentemente humano mientras que la plataforma digital deshumaniza. Yo aprendo con otros, las miradas, la posición de los cuerpos, lo actoral en mostrar los saberes no lo puede hacer la plataforma digital, creo que hay que saltar la trampa porque si nos oponemos a la plataforma digital porque nos va a quitar el trabajo corremos el riesgo de quedar defendiendo a la escuela sarmientina. 

Yo creo que hay que hacer educación con tecnología pero hay que definir con precisión  ¿Qué es la educación con tecnología? y ¿Qué es la cultura tecnológica? ¿Qué es la educación tecnológica? y ¿Qué es la tecnología aplicada a la educación? Todas estas definiciones hay que darlas y se engloban con un concepto mágico rodeado de una aureola de cientificismo alrededor de las plataformas digitales o algoritmos. Toda esta ferretería tecnológica tiene un lenguaje que no es el que nosotros usamos, tiene una ideología y una ética en su uso, si yo no explico esto, asumo la ideología dominante.

Entonces se los presenta como instrumentos neutros como si fueran electrodomésticos. No los son, para nada. Creo que lo primero que tenemos que hacer es aprender a manejar la ferretería tecnología, entender cuáles son sus intereses y así ponerlos al servicio de otros intereses más humanos.

El evento digital se presenta como la solución para la escuela que arrastra una crisis que viene de épocas inmemoriales. Crisis que tiene porque la institución escuela no se ha actualizado. Se la ha maquillado, se la ha pintado, pero sigue siendo la escuela sarmientina por afuera por más que los maestros adentro hagan otra cosa a un costo heroico, entonces ellos (el Ministerio de Educación) aparecen modernizando la escuela (que si ha tenido éxito en ámbitos universitarios), sin tener en cuenta que para tener acceso a la plataforma digital tenés que ser poseedor de una cultura digital que no todos la poseen y también tenés que tener la  conectividad. Hoy es imprescindible exigir el internet gratis y computadoras portátiles. 

Acá veo otro gran desafío que es cuando termine la Pandemia la sociedad que nosotros conocíamos no existe más, por lo menos habrá dejado de existir y como decía  Gramsci “en las crisis lo viejo se muere y lo nuevo no empieza a nacer y en  estos claroscuros surgen los monstruos”. Hoy hay muchos monstruos sueltos, creo que como docentes tenemos que empezar a pensar en otra escuela, no basta con arreglar y maquillar la que tenemos, tampoco con dotarla con tecnología ni libros pintorescos, hay que hacer otra escuela con otra racionalidad, con otra ética que nos reconcilie con la Naturaleza.

 Primera enseñanza que nos deja la Pandemia  es que el virus más peligroso sobre la tierra es el bicho humano, hasta hacer peligrar su propia existencia. Hay que hacer otra bioética porque estoy convencido que el virus surge por sistemas perversos de crianza de animales amontonados con sistemas de alimentación crueles para producir carne en el menor tiempo posible y esto también modifica la agricultura ya que el 90% de la producción de soja va para alimentar animales, no para alimentación  humana y el maíz para producir gasoil.

Hay que entender con nitidez como la Naturaleza festeja que los humanos estén en Cuarentena. Los canales de Venecia ayer podridos hoy se pueblan de peces y aves, es el ejemplo a pensar.

Yo creo que en todo este desmadre en el que vivimos, otra reconciliación que tenemos que hacer los docentes es con la pedagogía, hoy vivimos un apagón  pedagógico  como dice Bonilla a  nivel mundial.  Este apagón se da por dos caminos: uno es negar la Pedagogía y sustituirlo por técnicas o aparatos que son técnicos y lo otro es llamar pedagogía a todo, si todo es pedagogía nada es pedagogía.

La pedagogía no es un acumulado, la pedagogía   está “siendo”, porque la educación y  la política, después de Freire es lo inédito viable, lo inédito posible es decir, aquello que no está pero que puede y debe estar, entonces educación y la pedagogía es un conflicto que se resuelve a futuro. A Freire hay que leerlo pero no para recitarlo como un loro sino para pensar que estaría diciendo hoy Freire sobre el algoritmo, que él no conoció para que entones se cumpla ese mandato que decía él “que los hombres no somos, los hombres estamos siendo, y estamos siendo permanentemente  pero  lo que pasa es que no somos conscientes”

Fíjate que de esta pandemia vamos a salir Uberizados  yo vivo con las tres pantallas que se están haciendo un picnic conmigo. Hay que hacer un aprendizaje, nosotros no somos de la generación digitalizada, los pibes manejan  mejor que nosotros la digitalización. Pero bueno este aprendizaje  lo estamos haciendo en cuarentena para romper el aislamiento. Hay que ver cómo podemos llevar estos conocimientos a la escuela sin que se necesite una colonización cultural, sino que sea un instrumento que se pueda poner al servicio de nuestros intereses.

La computadora como nosotros la conocemos, la computadora digital se está quedando obsoleta y está siendo reemplazada por la computadora analógica o por lo menos en las grandes empresas ya utilizan un híbrido entre lo digital y  lo analógico.

Lo analógico es otra cosa, es otra racionalidad es otro lenguaje, otra manera de abordar la realidad y posibilita imitar a la naturaleza.  El resultado es tentativo y va cambiando permanentemente. Por lo cual le da un dinamismo feroz, a veces el ser humano  no llega a ese dinamismo. Entonces toda la industria  está desesperada por vender la ferretería que le va quedar de clavo. De hecho, pasa con los celulares, ya tenemos la 5G encima. Están teniendo que hacer modificaciones porque si no se estanca el consumo y el capitalismo si no hay movilidad no, no gana plata.

Yo creo que el libro no va a desaparecer ya que el libro alimenta lo digital, pero van a tener que empezar pensar el sistema digital.

Una mujer abrió en Facebook  una biblioteca digital y ya tiene 16000 socios, los escritores están tirando la bronca porque quien no tiene un libro digitalizado en su casa, va y lo cuelga, entonces tiran la bronca porque no pagan derechos de autor y le contestan que no están prestando un libro físico sino un medio digital, no hay legislación, otro tema en el que nuestro país está atrasado, cuando hay un tipo de condena lo hacen por analogía. Lo que pasa es que nuestros diputados y senadores no saben mandar un mail, lo hacen sus secretarias que se los hacen. A nadie se le ocurre legislar

 Yo creo que la biblioteca de libros para seguir existiendo, tienen que estar,  a mí me cuesta mucho leer en la pantalla, pero a los jóvenes no.

La escuela debe mostrar las ventajas del libro pero en una definición de Guillermo Saccomano “un libro mientras no tenga un lector es un montón de papeles ordenados”. El libro cobra vida sin ánimo de ser fetichista cuando aparece un lector que disiente con él, que se pelea con él, que lo huele, que lo palpa. Es decir, un lector establece un vínculo que no puede establecer la tecnología digital. Puede escribirlo, doblar la hoja, poner el dedo y ponerse a pensar lo que estaba leyendo y volver a la lectura, lo digital no te lo permite, pero sin lugar a dudas que está avanzando . Creo que las bibliotecas tienen que empezar a tener  que pensar en la digitalidad. Aparte cuando un libro cuesta arriba los $1000  el problema es quien puede comprarlo, entonces la gente está echándole mano a lo digital.

Fuente: Gerardo Ghioldi, de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, para                                                                                                  http://www.diarioandino.com.ar/  

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