AcamicaTomás escobar, el fundador de Cuevana es uno de los cerebros detrás de Acámica, la exitosa plataforma educativa que ofrece dos carreras cortas a través de la web. 

Una carrera corta y con salida laboral automática. Esa es la propuesta de Acámica, la startup edtech creada por Gonzalo Orsi, Ignacio Puig Moreno, Juan Badino y Tomás Escobar, el fundador de la ya mítica Cuevana. Acámica es una plataforma freemium (un modelo mixto, gratis y pago) que cuenta actualmente con dos carreras, desarrollador web y diseñador web, que pueden ser completadas en un lapso de seis a nueve meses. «Podés entrar con conocimiento cero a terminar empleable, consiguiendo un trabajo, siempre y cuando le pongas dedicación a la carrera«, cuenta Tomás. «Apostamos a crear ciclos de aprendizaje cortos, que la persona no tarde cuatro, cinco años antes de aplicar sus conocimientos, sino en cuestión de meses tener una salida laboral de alta demanda», dice.

Propuesta: carreras de desarrollador web y diseñador web.Modelo: freemium.Duración: de seis a nueve meses.Objetivo: salida laboral automática en empresas de tecnología.Inscriptos: 40.000 alumnos.

El modelo de Acámica está cada vez más extendido en la oferta de educación online: ofrecer conocimientos hechos a medida de la demanda laboral. «Estamos hablando con empresas tecnológicas regionales para planificar junto con ellos qué currículas o perfil de desarrolladores necesitan», cuenta. Así, son las propias empresas las que validan los conocimientos que Acámica imparte en su plataforma, de manera tal de asegurarle al estudiante que aquello que va aaprender cuenta con el estándar suficiente para presentarse luego a un puesto laboral.

Propuesta: Carreras de desarrollador web y diseñador web.

Modelo: Freemium.

Duración: De seis a nueve meses.

Objetivo: Salida laboral automática en empresas de tecnología.

Inscriptos: 40.000 alumnos.

Para Tomás, el modelo de Acámica viene a solucionar el hiato que existe entre las necesidades que tienen las empresas (sobre todo, tecnológicas y software factories) y la preparación de los estudiantes que eligen carreras largas, que se sienten preparados para el mercado laboral en los últimos años de la cursada. Esa brecha es hoy del 35%. Es decir, el 35% de los puestos en las empresas de tecnología de América latina no será ocupado porque no tienen personas para llenarlos. Esa fue, de hecho, la experiencia personal del propio Tomás: Acámica en algún punto es un proyecto que le hubiera gustado usar, como estudiante, unos años atrás. «Dejé la carrera de Ingeniería para dedicarme a Cuevana, para emprender y desarrollar en internet, porque no encontré las respuestas necesarias en el sistema educativo tradicional para adaptarme a la velocidad del mundo», cuenta.

Las dos carreras disponibles en Acámica (que pronto incrementará su oferta educativa) pueden cursarse gratis o pagando US$ 10 mensuales, «un precio agresivo», dice Tomás, teniendo en cuenta que el promedio de educación paga en internet es de US$ 30 mensuales. Sin embargo, el objetivo de Acámica, que formó parte de las startups adoptadas por la incubadora de negocios Wayra y que ahora está negociando una ronda de inversión de un millón de dólares, es ir a cero, es decir, a un modelo totalmente gratuito, sostenido por las empresas interesadas en formar futuros empleados. En este momento, hay 40.000 personas cursando algunas de las carreras disponibles en Acámica, y apunta a un millón durante 2015. Como tiene menos de un año de vida, los primeros egresados llegarán a mediados de 2015.

Fuente: www.conexionbrando.comwww.facebook.com/Acamica.orgwww.acamica.com

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deje su comentario
Por favor ingrese su nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.