Según Unicef (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) y CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para el Crecimiento) a más pobreza, menos educación. El trabajo de las ONG revela que existen fuertes desigualdades en el acceso a la educación inicial y a las salas maternales.

Según un estudio realizado por Unicef y el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), los niños más pequeños que viven lejos de las ciudades y provienen de familias con menores ingresos tienen menos posibilidades de asistir al nivel inicial, es decir, jardín maternal y de infantes. De acuerdo con el Mapa de la Educación Inicial en Argentina, “existen fuertes desigualdades en el acceso de los niños y niñas de cero a cinco años a la educación inicial, la dotación de los equipos docentes es dispar, y las currículas están desactualizadas”. 

Ambas ONG reconocen que en los últimos diez años el Estado avanzó en materia de políticas educativas, especialmente a partir de la sanción de la Ley de Educación Nacional, en 2006. Sin embargo, afirman, todavía resta “ampliar el acceso a la educación inicial para los niños de 45 días a 4 años siguiendo criterios de equidad” y producir estadísticas y estudios que permitan “medir y caracterizar la cobertura del nivel inicial”.

Según el informe, existen disparidades en el acceso al nivel inicial. En primer lugar, cuanto más pequeños son los niños, menos asisten a la escuela: a nivel nacional la tasa de matriculación en niños de 5 años es del 96,1 por ciento; en sala de 4 es de 84,6 por ciento; en sala de 3 es de 40,6 por ciento y en menores de un año apenas llega al 0,7 por ciento. “Entre 2010 y 2016, no ha crecido la cobertura para los niños de 2 años, que se ha mantenido relativamente estable, en un 4 por ciento”, señala el informe y asegura que “queda mucho camino por recorrer para garantizar la obligatoriedad de la sala de 4, el acceso de los niños de 3 años cuando sus familias así lo requieran y una oferta adecuada para los menores de esa edad”.

La disparidad también existe a nivel territorial. En provincias como Tierra del Fuego, La Rioja, Santa Cruz y Córdoba, más del 90 por ciento de los niños asiste a sala de 4, mientras que los niveles más bajos se encuentran en Neuquén (60 por ciento), Formosa (56 por ciento) y Tucumán (53 por ciento). Esta diferencia es aún mayor en niños de 3 años: “En la Ciudad y la provincia de Buenos Aires la cobertura es del 65 y el 59 por ciento, respectivamente, pero en otras jurisdicciones el acceso al sistema educativo en este grupo de edad no logra superar el 10 por ciento”. En el caso de los niños de 45 días a 2 años, la cobertura no llega al 10 por ciento, salvo en Ciudad (33 por ciento) y provincia de Buenos Aires (12 por ciento), Mendoza (15 por ciento) y Chubut (12 por ciento).

El informe sostiene, además, que “la asistencia a establecimientos educativos varía según el nivel socioeconómico de los niños”: sólo 4 de cada 100 niños de 2 años provenientes de familias de bajos recursos pueden concurrir a una institución de crianza, enseñanza y cuidado. El 53 por ciento de los niños de 2 años que pertenecen a hogares con los ingresos más altos tienen acceso a un establecimiento educativo, mientras que sólo el 4 por ciento de los niños de los hogares más pobres puede hacerlo.

Asimismo, la oferta de escuelas es más reducida para quienes viven lejos de centros urbanos. Según el estudio, “solo el 40 por ciento de las escuelas rurales ofrece sala de 3 y el 6 por ciento jardín maternal, mientras que estos porcentajes ascienden al 60 por ciento y 20 por ciento en el ámbito urbano, respectivamente”.

Aunque en los últimos años el Estado logró garantizar que 9 de cada 10 escuelas públicas cuenten con salas de 4 y 5 años, las escuelas de gestión privada son las que brindan una mayor oferta para niños más pequeños. “El 35 por ciento de las escuelas de gestión privada ofrecen alguna sala para los niños de 45 días a 2 años, mientras que esto solo sucede en el 10 por ciento de las de gestión estatal”, señala el informe.

Otro aspecto que destaca el Mapa de la Educación Inicial en Argentina es que no hay estadísticas o estudios producidos por el Estado que permitan conocer la antigüedad y la formación de los trabajadores docentes y no docentes que se encuentran en las instituciones de nivel inicial. Según el relevamiento de Unicef y Cippec, “los docentes del nivel representan el 13 por ciento del total del sistema educativo” y “la mitad de las escuelas de nivel inicial no cuenta con cargos directivos, poco más de un tercio posee cargos de docente auxiliar y casi dos tercios no cuenta con cargos de docentes especiales”. 

Al final del informe, las ONG recomiendan ampliar el acceso a la educación inicial para los niños de 45 días a 4 años “siguiendo criterios de equidad”; fortalecer la formación de docentes y no docentes del nivel inicial; contar con estadísticas que sirvan “para orientar las decisiones de política educativa” y “establecer criterios nacionales para garantizar mayor coherencia en la normativa y avanzar en la formulación de definiciones curriculares para el ciclo maternal”.

Fuente: www.pagina12.com.ar

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