Jornadas para leer la obra de Ricardo Piglia, el escritor que leyó mejor que nadie. Narradores y críticos se reunirán en el Malba para rendir homenaje al autor argentino, muerto en 2017, y estudiar la potencia de su escritura.

«Este cuaderno avanza porque escribo invariablemente en él una serie de motivos que llamaré musicales, una melodía, un ritornello donde se vuelve a decir lo mismo siempre pero en otro registro», se lee en una entrada de 1976 de Los diarios de Emilio Renzi, donde el alter ego de Ricardo Piglia (1941-2017)explora los mecanismos de la escritura literaria.

Para ese entonces, el escritor nacido en Adrogué había publicado tres libros de cuentos:JaularioLa invasión y el «prometedor» (según Manuel Puig) Nombre falso. Mucho antes de que, en 1980, diera a conocer la consagratoria novela Respiración artificial, una melodía inconfundible empezaba a forjarse: la literatura pigliana.

El miércoles y el jueves (6/8 y 7/8/19), de 15 a 21, en la biblioteca del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), investigadores, académicos y escritores reflexionarán sobre la obra del narrador, docente, crítico y editor que (como también reconoció Renzi) enseñó a leer ficción a aspirantes a escritores, estudiantes, académicos, psicoanalistas y sociólogos.

De las Jornadas Ricardo Piglia, organizadas por el Instituto de Literatura Hispanoamericana (ILH), de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, participaránLuis Gusmán, Martín Kohan, Adriana Rodríguez Pérsico, Aníbal Jarkowski, Sylvia Saitta y Daniel Balderston, entre otros. La entrada es libre y gratuita.

«El objetivo de las jornadas es desplazar discursos que habitualmente tienen una circulación restringida y llevarlos a un público más amplio -dice Silvana López, coorganizadora del encuentro con Roberto Ferro-. La operación crítica consiste en desplazar, visibilizar y provocar nuevos acercamientos a la obra de distintos escritores. Piglia participó en las jornadas de 2012, dedicadas a Macedonio Fernández. Con los tiempos que corren, pensamos que una nueva escucha de su voz, de su palabra y de su figura de escritor y crítico comprometido era necesaria. En función de esa consigna, el programa entrecruza la potencia inagotable de su escritura». Noé Jitrik, director del ILH, María Claudia Otsubo, Denise Pascuzzo y Hernán Rosain forman parte de la comisión organizadora de las jornadas.

El miércoles, a las 15.30, luego de la inauguración del encuentro, Martín Kohan, Carlos Dámaso Martínez y Aníbal Jarkowski se referirán a las «cartografías posibles» en la obra del segundo escritor argentino (después de Borges) en recibir el Premio Formentor. A las 17, Alejandra Laera, Vanesa Pafundo y Mónica Bueno abordarán las encrucijadas autobiográficas de «Emilio Piglia y/o Ricardo Renzi».

Gusmán, que fue amigo de Piglia desde los primeros tiempos, brindará una conferencia el miércoles, a las 19. «Está referida a la Antología personal de Ricardo, de 2014 -anticipa el autor de En el corazón de junio-. Creo que la antología personal de un escritor es un género en sí mismo, es lo que un escritor decide que quede de su obra. Lo que le roba, y a Piglia esta idea le encantaba, a su obra completa».

Como Borges, David Viñas y Héctor Libertella, Piglia ahondó en la tradición literaria argentina. «La llamó extradición, quizá siguiendo esa frase de Pier Paolo Pasolini: ‘No dejemos la tradición a los tradicionalistas’ -dice Gusmán-. El escritor siempre, según Ricardo, escribe desde la frontera».

En 1973, Piglia prologó El frasquito, texto rupturista de Gusmán. «La tarde en que Ricardo me trajo el texto a la librería Martín Fierro, donde yo trabajaba -recuerda-, llovía y era un día de tormenta. Lo traía en un sobre, que se le había caído en una alcantarilla. Lo limpiamos y los dos dijimos, riéndonos, que un prólogo para El frasquito tenía que salir de una alcantarilla. Esas cosas no se olvidan. La verdad, se lo extraña». En La literatura amotinada, de 2018, Gusmán le dedicó a Piglia un ensayo.

El jueves, a las 15, Isabel Quintana, Sylvia Saitta y Laura Estrin expondrán sus trabajos sobre Piglia como lector de literatura argentina y norteamericana. A las 17.30, Daniel Balderston y Roberto Ferro se referirán al dilema de los géneros en un autor que supo cruzar la novela policial con la autobiografía y la historia con la crítica. A las 19, Ana Gallego Cuiñas y Adriana Rodríguez Pérsico (que en septiembre viajará a Estados Unidos a investigar los manuscritos de Piglia) conversarán sobre los legados de aquel escritor que enseñó como nadie a ver más allá de la superficie de los textos.Fuente: Daniel Gigena para www.lanacion.com.ar

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