Los infantes y sus familias en todo el mundo han estado expuestos a los impactos directos de la pandemia del coronavirus (COVID-19) y están en un gran riesgo de ser abandonados a su suerte si los gobiernos no toman medidas para protegerlos. Las medidas para limitar la propagación del virus han provocado cambios en la vida cotidiana de los niños y sus familias. La visión de dos expertos del Banco Mundial.

En la mayoría de los países, las guarderías y las escuelas han cerrado para prevenir la propagación del virus, lo que ha cambiado la dinámica del hogar y puede tener un impacto en el desarrollo cognitivo y socioemocional de los niños. Al mismo tiempo, muchos padres, madre y cuidadores tienen la presión adicional de trabajar desde casa, seguir trabajando fuera de casa a pesar de los riesgos para su salud, o han perdido sus trabajos debido a la pandemia.

Las crecientes demandas que encaran los padres y madres para brindar cuidados y apoyar el aprendizaje desde casa, junto con la incertidumbre económica y el aislamiento, han elevado los niveles de estrés y el riesgo de violencia en el hogar. Estos factores sanitarios y económicos también pueden afectar la capacidad de las familias para satisfacer las necesidades básicas de los infantes, incluida su nutrición y salud, e incluso otras necesidades psicosociales, como son la educación y el desarrollo social. Además, conforme se prolonga la incapacidad de acceder a la educación, la salud y los servicios sociales, los infantes, en particular los que viven en condiciones frágiles y de pobreza, corren el riesgo de no desarrollar todo su potencial.

Con el fin de apoyar a las familias con infantes, se necesita más información sobre cómo enfrentan y ha cambiado su situación familiar debido a la pandemia. Esta información podría ayudar a los gobiernos a comprender mejor cómo apoyar a los niños pequeños y sus familias, incluyendo: el acceso de las familias a los servicios de apoyo durante la pandemia, el desarrollo cognitivo y socioemocional temprano de los niños, la comprensión que los niños tienen sobre de las medidas de prevención y salud durante la pandemia, la forma en que los padres o cuidadores apoyan el aprendizaje de los niños en el hogar, el bienestar psicológico de los cuidadores y cómo las familias están enfrentando la pandemia.

Para ayudar a utilizar esta información, UNICEF ha puesto a disposición pública datos de la encuesta multinacional sobre los impactos socioeconómicos de la respuesta COVID-19. La información de esta encuesta es útil para comprender cómo la pandemia ha interrumpido los servicios que se ofrecen a infantes y sus familias. Como muestran los indicadores recopilados por UNICEF, muchos países de bajos y medianos ingresos han experimentado interrupciones en su capacidad para brindar servicios de salud, higiene y otros servicios sociales. Como resultado de esta situación, las familias están experimentando inseguridad financiera y los infantes no pueden acceder a comidas y servicios de salud gratuitos (por ejemplo, vacunas).

De manera similar, los resultados de una encuesta a padres en los Estados Unidos realizada por la organización internacional Save the Children ha encontrado que los padres y madres están preocupados por el bienestar emocional de sus hijos durante la pandemia. Casi la mitad de los niños entrevistados en este estudio reportaron sentirse preocupados por el riesgo potencial de que algún pariente cercano se infecte, así como también les preocupa no aprender lo suficiente en casa para estar listos para el próximo año escolar. De igual forma, los resultados de la encuesta online producida por el proyecto RAPID-EC, realizada por especialistas en infancia temprana de la Universidad de Oregon, muestran que los niños están experimentando dificultades en su desarrollo socioemocional y presentan tasas más altas de comportamientos disruptivos en comparación a lo reportado antes de que comenzara la pandemia. Al mismo tiempo, las familias están experimentando inseguridad económica en el hogar que limita su capacidad para satisfacer sus necesidades básicas.

En circunstancias normales, este tipo de información se recopilaría mediante una combinación de evaluaciones directas en persona de los niños y entrevistas en persona con sus cuidadores, lo que permite corroborar la información de diferentes encuestados. Debido a las medidas de distanciamiento social, los gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones internacionales se han basado en recopilar información mediante entrevistas telefónicas con los cuidadores (consulte, por ejemplo, esta publicación de blog de nuestros colegas del Banco Mundial y esta publicación de blog de J-PAL). Las encuestas telefónicas brindan una ventana importante y única a las experiencias de los niños pequeños y sus familias durante la pandemia a pesar de las limitaciones y desafíos únicos que rodean su uso (por ejemplo, las muestras se limitan a segmentos de la población que poseen teléfonos, hay mayor incidencia de falta de respuesta, se presentan limitaciones para verificar la exactitud de los datos notificados).

En respuesta a la demanda de información de países bajos y medianos ingresos, el equipo de Escalamiento de Medición en Infancia Temprana del Banco Mundial ha desarrollado una encuesta telefónica para capturar los problemas críticos que enfrentan los niños pequeños y sus familias durante la pandemia actual. La encuesta principal contiene 40 preguntas sobre el apoyo de los padres en el hogar, el contexto del hogar y el coronavirus (COVID-19), el uso de recursos educativos, los comportamientos internalizados / externalizados y la disciplina infantil. Al final del cuestionario principal, se incluyen módulos adicionales para los equipos interesados en ampliar la entrevista al cuidador, según las necesidades de información de los clientes y tomadores de decisiones. Se estima que la encuesta principal tomaría aproximadamente 15 minutos para administrarse por teléfono.

Además, el equipo ha desarrollado recursos complementarios para apoyar la implementación de esta encuesta: un breve manual con pautas generales para interactuar con los padres/cuidadores por teléfono, un libro de códigos para la gestión de datos que especifica cómo las preguntas deben codificarse como variables en un archivo de datos para análisis posteriores, una plantilla de ingreso de datos para facilitar el proceso de captura de datos y archivos para respaldar el contenido de la encuesta en los sistemas de entrevistas asistidas por computadora (CAPI, por sus siglas en inglés). Desde el Banco Mundial se están desarrollando documentos adicionales para ayudar a los equipos, socios y elaboradores de políticas públicas a analizar los datos y reportar los resultados de esta encuesta.

A nivel nacional, los datos de esta encuesta resaltarán la urgencia de esta situación e informarán las acciones políticas en torno al apoyo a infantes y sus familias durante la pandemia, incluida la necesidad de aumentar la disponibilidad de materiales de aprendizaje en el hogar, apoyar el bienestar integral de los cuidadores y los niños, y fomentar interacciones positivas cuidadores e infantes. A nivel mundial, los datos se pueden agregar para proporcionar una perspectiva multinacional en torno a los impactos de la pandemia de COVID-19 en los niños pequeños y sus familias. Se espera que esta información, en combinación con los datos resultantes de otros esfuerzos mencionados en este blog, enfatizarán la necesidad de una respuesta coordinada para garantizar que los infantes sean prioridad en las respuestas locales y globales a la pandemia de COVID-19.

https://blogs.worldbank.org

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