Explicaron que será en rechazo al tope del 15 por ciento a las paritarias mientras las tarifas aumentan por encima del 60 por ciento. Pararán docentes, judiciales y estatales y las organizaciones sociales harán cortes

“Aumentó el boleto de colectivo, aumentó el subte, aumentó el gas, aumentó el ABL. El Gobierno permite con mano extremadamente liberal que haya bienes y servicios que aumentan un 60 u 80 por ciento. Y, mientras tanto, a los salarios les fija de una manera estatalista un techo del 15”, definió el sindicalista docente Eduardo López al anunciar un viernes de protesta porteña. Por una medida de lucha coordinada entre seis gremios y trabajadores de la economía popular, este viernes 5 en la ciudad de Buenos Aires habrá paro de docentes, judiciales y estatales. Las organizaciones sociales de la CTEP van a instalar cuarenta cortes de calle y el subte cerrará sus puertas anticipadamente, a las 20.30. La recolección de basura también quedará afectada por la adhesión de los Camioneros.

La jornada de reclamo fue convocada como expresión de unidad de los gremios de estatales –o que dependen de manera indirecta del Estado– para manifestar contra el techo en las paritarias de este año, que la administración de Horacio Rodríguez Larreta busca clavar en un 15 por ciento en aplicación del criterio definido desde la Casa Rosada.

La línea no podría ser más nítida: en la CABA, todas las paritarias con alguna injerencia del Estado quedaron del 15 por ciento para abajo. A los docentes de escuelas públicas les ofrecieron 15 por ciento en tres cuotas. A los trabajadores del subte (un servicio concesionado por la Ciudad, que es dueña de los trenes) les liquidaron entre un 12 y un 15, según la función. El aumento para los estatales fue de un 12 por ciento, y del 13 para los trabajadores judiciales. Sin cláusula gatillo, para un año en que la previsión inflacionaria está por encima de los 20 puntos.

El objetivo del reclamo de los sindicatos es así sumar fuerzas para romper ese techo. López habla además de la apuesta de la Central de Trabajadores de la Argentina a construir, en este marco, un polo de unidad que incluya a las dos CTA, el moyanismo y la Corriente Federal de Trabajadores.

“La idea es una confluencia nacional”, sostuvo el titular de UTE. “Tenemos pensado 15 o 20 días de acciones provinciales para volver después a la calle nacionalmente. Queremos armar un programa que le de encarnadura al plan de acción que ya venimos desarrollando. Ya tenemos un recorrido común: en noviembre nos movilizamos juntos contra la reforma laboral las CTA, Camioneros y otros sectores moyanistas, la Corriente Federal. Hicimos la marcha del 21 de febrero, contra el ajuste, y participamos conjuntamente de la marcha de las mujeres y de la movilización del 24 de marzo. A esto hay que darle un programa y, si podemos, una orgánica”.

–¿De qué manera? –le preguntó PáginaI12.

–El compañero Hugo Yasky ha dicho que si hay que volver a una CGT de los Argentinos, volveremos, a una CGT combativa con un programa contra el ajuste. Hoy estamos acá con el aval y el impulso de nuestros referentes nacionales. Vamos a seguir en la calle en unidad, ahora por jurisdicción y después nacionalmente.

–El Gobierno minimiza los reclamos laborales y, cuando puede, los ignora. ¿Qué estrategia se plantean frente a esto los gremios? 

–Uno pelea cuando lo atropellan. Podés ganar, perder o empatar, lo que no podés es dejar de dar la lucha. Nosotros perdimos la reforma previsional, pero ganamos contra la reforma laboral. Ganamos también contra el 2 x 1, y a muchas otras las perdimos. El año pasado ganamos la cláusula gatillo y este año la perdimos. Es verdad lo que dice (el vicepresidente boliviano Alvaro) García Linera, que uno se moviliza no sólo si está ajustado o te están atropellando sino si siente que puede ganar. Nosotros tenemos pruebas de que es posible, porque no pasó la reforma laboral, no pasó el 2 x 1, no destruyeron a (Roberto) Baradel y el Suteba… ¿Y hemos perdido? Sí, muchas, pero luchar vamos a luchar. Peor estuvimos en los ‘90, cuando no había, como ahora, marchas de 400 mil personas. Fueron diez años, y en cada elección el menemismo superaba a la anterior. Si salimos de peores, vamos a salir de esta.

Del anuncio de la jornada de lucha participaron dirigentes del Sitraju (judiciales), ATE (estatales), los metrodelegados (subtes), Camioneros (de la rama recolección de residuos), Sadop (docentes privados), guardavidas (de las piletas públicas). Si los referentes de la CTA pusieron el acento en la construcción de un frente de resistencia sindical al macrismo, sus pares de la Corriente Federal, se mantuvieron callados sobre el punto. Dentro de la Corriente que encabeza Sergio Palazzo hay discusión interna sobre el tema. La mayoría está a favor de permanecer dentro de la CGT, que se dispone a renovar su conducción. Finalmente, el representantes de la Coordinadora de Trabajadores de la Economía Popular, Rafael Klejzer, aclaró expresamente que la adhesión de la CTEP al viernes de protesta es sólo un acuerdo de confluencia en la acción y acotado al distrito.

“La Ciudad va a ser un caos”, anticipó Klejzer, por otra parte, al detallar que la organización prepara 40 piquetes en puntos neurálgicos de la Ciudad. Los Camioneros estuvieron en la rueda de prensa –Pablo Moyano mandó a un referente de la rama de recolección de residuos– y, aunque aseguraron que participarán de la jornada, no adelantaron de qué manera. Lo decidirán en los próximos días, aunque dan por descontado que el servicio, este viernes, también se verá afectado.

Fuente: Laura Vales para www.pagina12.com.ar

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