1 - becasPara facilitar el ingreso y evitar la deserción, la UBA ofrece un programa de apoyo económico y cultural para alumnos de escuelas secundarias de las zonas más desfavorecidas de la Ciudad. “Los chicos empiezan a terminar el secundario, pero las universidades no están preparadas para recibirlos y eso genera expulsión”, dice Gustavo Hofferlen, coordinador del sistema de tutorías Universitarios por más universitarios, que desarrolla la UBA. El trabajo de los tutores –graduados o estudiantes universitarios avanzados– se combina con un programa de becas especialmente dirigido a los alumnos del último año de escuelas secundarias públicas del sur porteño. El objetivo es reducir el impacto del pasaje de la educación media a la educación superior, cuyo mayor obstáculo en muchos casos es cultural. La clave en que se basa la propuesta de la UBA radica en que muchos de los estudiantes que en los últimos años comenzaron a poder concluir la escuela media provienen de familias sin paso por instituciones educativas. “En su gran mayoría son primera generación en terminar la secundaria y, por lo tanto, el tutor ofrece algo que las familias no pueden ofrecer, porque no estudiaron en la universidad”, explicó Hofferlen. “Las familias agradecen la beca, pero sobre todo el tutor, que es la clave en esto: los acompaña durante los nueve meses, mínimo los ve dos veces por mes, y los lleva a que conozcan las facultades, que vean una clase, por ejemplo, con la propuesta de ampliar las perspectivas de estudio y culturales”, agregó. “No hacen apoyo escolar, sino apoyo cultural, académico e institucional ya que visitan también lugares como Tecnópolis, la Feria del Libro, centros culturales o el teatro, en lo que para muchos pibes es el primer contacto que tienen con este tipo de arte.” Las becas de ayuda económica Nicolás Avellaneda están destinadas a jóvenes con buenos promedios en la escuela secundaria (no inferior a los 7 puntos) y que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad socioeducativa, en los barrios de la zona sur porteña, el área más postergada de la ciudad de Buenos Aires: los colegios de origen tienen que ser de gestión estatal y pertenecer a los distritos escolares 4, 5, 11, 13, 19, 20 y 21. Los tutores son graduados o estudiantes universitarios (con al menos la mitad de la carrera aprobada). A cada uno se le asignan hasta tres becarios, a los que acompañan de marzo a noviembre en forma personalizada, a través de encuentros quincenales tanto en las escuelas a las que asisten como en las distintas dependencias de la universidad. Los tutores reciben un estipendio para cubrir viáticos. Los interesados tanto en recibir las becas como en oficiar de tutores pueden escribir al correo electrónico becasavellaneda@rec.uba.ar “Tenemos tres objetivos –concluyó Hofferlen–, que los alumnos terminen la secundaria, lo que ocurre en un 100 por ciento de los casos, incentivarlos a continuar sus estudios en el nivel superior y que eso sea en la UBA. Aunque esto último no es necesario, si lo hacen, la beca continúa para el Ciclo Básico Común.” Fuente: www.pagina12.com.ar]]>

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