Millonario premio a un físico argentino

Ciencia sin barreras
Desde que, en 1998, a los 30 años, su nombre saltó a las páginas de The New York Times por la conmoción que había causado al presentar en la principal conferencia anual de los físicos un atajo científico que vincula dos teorías matemáticamente irreconciliables, el argentino Juan Martín Maldacena está acostumbrado a sorprender.

Se convirtió en el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard. Luego, en profesor de la escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó Einstein, y finalmente en una figura de referencia internacional en física teórica.

Ahora volvió a sorprender: según se dio a conocer ayer, Maldacena es uno de los nueve científicos honrados con el nuevo Premio Yuri Milner a la Física Fundamental. La distinción, dotada con 3 millones de dólares para cada uno, reúne a algunos de los que hicieron y están haciendo historia en la ciencia, como Alan Guth, del MIT, que propuso la teoría inflacionaria del universo (plantea que hubo un período de expansión muy rápida en los primeros instantes del cosmos); Edward Witten, considerado por algunos el mayor físico viviente, y Andrei Linde, cuyos aportes plantearon una nueva versión de la teoría inflacionaria.

Maldacena, que nació en Caballito y en estos días está con su mujer, María, en Alemania, para asistir a la conferencia anual de su especialidad, se enteró del premio por una llamada telefónica de Yuri en persona. “Estoy sorprendido y contento -comentó en un mail-. El resto de los premiados son físicos y matemáticos de primer nivel y es para mí un orgullo haber sido incluido en este grupo.”

El campo de estudio del físico argentino es la teoría de cuerdas, una hipótesis que intenta zanjar las inconsistencias que existen entre la teoría de la relatividad general, que explica el comportamiento de los objetos muy grandes, y la mecánica cuántica, que describe el comportamiento del submundo atómico. El atajo matemático que presentó en aquella reunión hoy se llama la “conjetura de Maldacena”.

En este momento, sus investigaciones exploran un área muy compleja, que describe como “la relación entre el espaciotiempo cuántico y las teorías de partículas”.

“Una analogía es la siguiente -propone-. Imaginémonos un líquido. Normalmente lo describiríamos usando las hidrodinámica. Pero una descripción más fundamental y microscópica involucra las moléculas que forman el líquido. Estas moléculas están gobernadas por leyes muy distintas de la hidrodinámica. En esta analogía, el líquido es el espaciotiempo, y las moléculas son las partículas que viven en la frontera de ese espaciotiempo. Mis investigaciones han ido girando alrededor de esta relación.”

Aunque no se sabe si alguna vez podrá probarse experimentalmente, la teoría de cuerdas está íntimamente relacionada con la física de partículas.

“En particular, la cromodinámica cuántica (que describe las interacciones fuertes [las fuerzas que mantienen unidos a protones y neutrones]) contiene objetos que se comportan como cuerdas -explica-. Por ahora, la teoría de cuerdas está en construcción. [En algunos aspectos], parece predecir que hay muchos universos posibles con distintos tipos de materia y distintos valores para las llamadas «constantes fundamentales»”.

Una importante distinción
Con el monto actual, el premio Milner es el más importante que otorgue la ciencia. El Nobel, que frecuentemente es compartido, estará dotado este año de 1,2 millones de dólares, y el Templeton, destinado a contribuciones que exploren dimensiones espirituales de la vida, entrega 1,7 millones de dólares.

Su creador es un multimillonario ruso que figura en la lista Forbes de las 50 personalidades más prominentes del mundo. Ex estudiante de física, se retiró de la universidad en 1989 sin graduarse, más tarde fundó Digital Sky Technologies y ganó miles de millones de dólares invirtiendo en compañías como Facebook, Groupon, Zynga y Twitter.

Como Maldacena, otros tres de los premiados trabajan en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton (IAS, por sus siglas en inglés): Nima Arkani-Hamed, Nathan Seiberg y Witten.

Tres son rusos: Andrei Linde, que trabaja en Stanford también en inflación cósmica; Alexei Kitaev, del Instituto Tecnológico de California, que trabaja en computación cuántica, y Maxim Kontsevich, matemático del Instituto de Estudios Avanzados de París que contribuyó con sus teorías al desarrollo de la teoría de cuerdas. Ashoke Sen, también especialista en teoría de cuerdas, es indio y trabaja en el Instituto de Investigación Harish-Chandra Research.

Todos ellos fueron seleccionados personalmente por Milner, aunque éste anticipó que en las próximas ediciones los ganadores serán seleccionados por los ganadores de la edición previa.

Consultada telefónicamente, Carmen Maldacena, mamá de Juan Martín que estaba circunstancialmente a cargo de los tres hijos de éste, afirmó que se sentía orgullosa y feliz.

“Humildemente -dijo- creo que es merecido. Por su pasión y su enorme dedicación al trabajo. Estos 20 años en los Estados Unidos significaron un gran esfuerzo para él y para toda la familia.”

Fuente: Nora Bär para www.lanacion.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>