Una elección entre denuncias, por Agustín Saavedra

Mientras La Cámpora y otras agrupaciones anunciaron la creación de una federación alternativa, Franja Morada consiguió su anunciada reelección en la FUA (Federación Universitaria Argentina). El segundo lugar fue para un frente de peronistas y kirchneristas. La izquierda quedó tercera.

En medio de denuncias y ante la decisión de agrupaciones kirchneristas de fundar una nueva central estudiantil, concluyó en Córdoba el congreso que definió a las nuevas autoridades de la Federación Universitaria Argentina (FUA). Como se preveía, Franja Morada ganó la elección. Un sector de la JUP, con la lista Frente Universitario Néstor Kirchner, obtuvo el segundo puesto y retuvo así la secretaría general de la FUA. Aglutinar a sus sectores orgánicos e independientes le permitió a la izquierda trepar a un tercer lugar y hacerse de varias secretarías en la junta directiva. El FAP, que integró a los socialistas del MNR y a Libres del Sur, quedó en el cuarto lugar.

Mientras las agrupaciones kirchneristas comandadas por La Cámpora resolvieron no asistir al congreso –lo denunciaron como “antidemocrático”– y a cambio se dieron cita en Buenos Aires para empezar a gestar una nueva federación, en Córdoba sesionó el congreso que se realiza cada dos años. Participaron la mayoría de las agrupaciones de izquierda, el radicalismo, las fuerzas que integran el FAP, listas del peronismo y algunos sectores independientes. La votación no modificó en gran medida el orden de la FUA anterior. La Unión Reformista, liderada por la Franja Morada, convalidó con 290 votos su presidencia y vicepresidencia, ahora en manos de Emilio Cornaglia (Universidad de Córdoba) y de Nicolás Nieva Dumas (Universidad de Tucumán). La secretaría general quedará otra vez al mando de la JUP, y será el estudiante Ismael Genovese (Universidad de Cuyo) quien la gestione. En este frente, que sumó 211 votos, convergen sectores del peronismo tradicional y del kirchnerismo que no comulgan con La Cámpora. El Frente 20 de Diciembre –la alianza de izquierda entre el PCR, el PO, La Mella y Darío Santillán, entre otros– logró 169 votos y varias secretarías. El FAP quedó en último lugar, con 126 votos.

“Vamos a trabajar sobre dos ejes –le dijo a Página/12 el presidente de la FUA, Emilio Cornaglia–. El primero intentará equilibrar la red de bienestar universitaria, porque vemos situaciones de injusticia donde no se contemplan las necesidades de todos los estudiantes. Queremos poner en marcha una actualización de esas demandas estudiantiles, y que todas las universidades tengan las mismas condiciones.” En segundo término, el dirigente radical destacó la necesidad de “que la FUA vuelva a recuperar un protagonismo como espacio social de participación”. Cornaglia llamó a “articular las demandas con sindicatos y colectivos sociales para hacer que la FUA vuelva a ser un actor que aglutine a los estudiantes”.

Cornaglia se refirió también a la nueva central estudiantil que desde el kirchnerismo se busca construir como alternativa a la FUA: “Desde hace casi cien años se fundó la FUA, y desde entonces la mayor garantía de autonomía e independencia a la hora de elegir a sus representantes es que no tenemos injerencias externas de ningún tipo. Son los propios estudiantes los que eligen las pautas y las reglas de juego. Me llamó la atención, por decir lo menos, la intervención de los funcionarios de Gobierno –dijo–. Demuestra una clara falta de entendimiento de cómo funciona el movimiento estudiantil. Me parece que están errándole al bochazo, como se dice en mi pueblo”.

En la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA se apuntaron los primeros términos de una “nueva FUA democrática y participativa”. El presidente de la Federación Universitaria de Entre Ríos, Xavier Martínez (La Cámpora), le dijo a este diario: “Es una convocatoria amplia, es un llamado a todos los centros de estudiantes y federaciones para crear una nueva herramienta política y gremial que realmente represente a los estudiantes, que esté en condiciones de resolver sus cuestiones y demandas del día a día. La FUA no lo hace, es una cáscara vacía. Nosotros tenemos la voluntad política de recorrer el país, de convocar a todos los sectores estudiantiles. Esto no es una ruptura, es una nueva fundación de un espacio político institucional y gremial”. La referente de Miles en el ENPL, Verónica Sforzin, consideró: “El desafío (de la nueva central) es que se llene de heterogeneidad, se llene de centros de estudiantes, federaciones, y que escuche y respete a todos los estudiantes y a sus identidades. Hay que cambiar la lógica que hoy tiene la FUA, sin dejar de respetar la dinámica del movimiento estudiantil”, advirtió Sforzin. Tanto su agrupación como La Cámpora, el MPE, el Movimiento Universitario Evita, el PCCE, JP Descamisados, Kolina, parte de la JUP, Peronismo Militante, entre otros, participan en conjunto de este proyecto.

Desde la izquierda se destacó el resultado obtenido en Córdoba y se criticó el encuentro de Buenos Aires “para una nueva federación”. El copresidente de la FUBA, Igal Kejsefman (La Mella), dijo que su lista “fue encabezada por distintas agrupaciones. Sin embargo, en el interior del frente, la izquierda independiente ha aportado la mayor cantidad de votos. Hemos logrado instalar una nueva forma de entender la política”, sostuvo, y opinó sobre el proyecto de una federación alternativa: “Partir la federación va en detrimento del movimiento estudiantil. Los gremios se disputan, uno no puede ir a quebrarlos”, consideró.

Desde el PO, el dirigente Santiago González, secretario electo de la FUA, señaló que “el dato más importante del congreso es la reagrupación política de todo nuestro sector, que mantiene un avance generalizado”. En cuanto a la posible división estudiantil, González apuntó contra el radicalismo: “Si la FUA no estuviera conducida por la Franja, no existirían las condiciones para que esto sucediera”. De cualquier manera, evaluó que “ninguna de las dos federaciones va a poder tener ningún elemento progresivo. De hecho, son los dos sectores políticos que gobiernan en conjunto las universidades del país”.

Vale aclarar, igualmente, que la FUA mantiene sin normalizar 27 de las 49 federaciones universitarias que la integran, entre ellas las nueve correspondientes a las nuevas casas de estudio estatales creadas por el kirchnerismo entre el 2003 y este año, de las cuales cinco están ubicadas en el conurbano bonaerense.

Fuente: www.pagina12.com.ar y www.ahoraeducacion.com

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