Cambio de mando en la Secretaría de Políticas Universitarias: el peronista Martín Gill por el radical Alberto Dibbern

El radical Alberto Dibbern presentó la renuncia a la Secretaría de Políticas Universitarias, tras seis años en la función. En los próximos días asumirá Gill, un abogado peronista de 38 años, actual rector de la Universidad Nacional de Villa María, (Córdoba).

Después de una extensa gestión al frente de la Secretaría de Políticas Universitarias, iniciada en 2006, Alberto Dibbern dejó ayer el cargo. Lo reemplazará el rector de la Universidad de Villa María, y actual presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, Martín Gill: en los próximos días asumirá en la secretaría dependiente del Ministerio de Educación. Pese a que medió un pedido de renuncia, los ánimos en el Palacio Sarmiento ayer parecían calmos: tanto el ministro Alberto Sileoni como el secretario saliente expresaron su mutuo reconocimiento y sinceraron, asimismo, la necesidad de dinamizar las políticas universitarias y ponerlas a tono con los “avances” producidos en la escuela media e inicial. “Es entendible y saludable que las gestiones se renueven”, manifestó Dibbern a Página/12. Gill y Sileoni mantendrán hoy una primera reunión informal, y se estima que entre lunes y martes se formalizará el traspaso del cargo.

Desde diciembre último se hablaba de un posible cambio en la secretaría encargada de las universidades, cuando volvió a instalarse la Subsecretaría de Políticas Universitarias, que antes Dibbern había disuelto. El nombre de Martín Gill ya asomaba como candidato desde entonces. Con 38 años, este abogado peronista transitaba su segundo período como rector de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), y en abril había asumido la presidencia del CIN, el cuerpo que reúne a los rectores de universidades públicas. Desde este cargo acompañó a Sileoni en la última paritaria docente del sector, que además de la cuestión salarial tuvo como principal corolario un acuerdo para la carrera docente, una demanda histórica que ahora los gremios pretenden llevar a la práctica. En aquella ocasión, Gill le había asegurado a este diario que “todas las acciones se orientan para que la carrera docente sea un elemento constitutivo del sistema universitario”.

Según destacaron fuentes del Ministerio de Educación, Gill es un hombre “muy respetado por la Presidenta”. Para Sileoni, quien no dejó de manifestar su gratitud a Dibbern, el cambio en la Secretaría de Políticas Universitarias “se debió a las medidas de profundización en el área universitaria” que pretende impulsar la cartera. El escenario plantea una deuda central: la reforma de la Ley de Educación Superior sancionada en 1995, la única norma en materia de educación promulgada en los ’90 que no fue revisada globalmente por las gestiones kirchneristas. En el ambiente universitario diversos actores se preguntaban ayer si el perfil político de Gill sería más adecuado para avanzar en esta y otras cuestiones que el del secretario saliente, de 64 años y de extracción radical.

“Hubo una decisión de hacer cambios en el gabinete, y yo lo acepté –le dijo Dibbern a este diario–. Hace seis años que estoy allí y he estado muy cómodo en la tarea, brindé todo lo que estaba a mi alcance. Estoy satisfecho de haber participado tanto del gobierno de Néstor (Kirchner) como del de Cristina (Kirchner), y con los tres ministros (Daniel Filmus, Juan Carlos Tedesco y Alberto Sileoni) tuve una buena relación.” Dibbern estimó “entendible y saludable que las gestiones se renueven, y eso lo pienso en todo sentido. Uno pasa a dejar de tener iniciativas, o de acostumbrarse a un lugar”, reconoció, y sin embargo afirmó haber “dejado cosas bien claras en la gestión, de lo que entiendo como la universidad pública, gratuita y abierta al público. Me tocó vivir un muy buen momento para la educación superior. Ahora hay espacio para los más jóvenes. A Martín Gill lo aprecio mucho, y creo que es realmente bueno”.

Doctor en Derecho, docente de la UNVM, la Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad Católica de Córdoba, rector en Villa María desde 2007 y en ejercicio de su segundo mandato, Gill fue vicepresidente y presidente del CIN, y lidera la Comisión de Comunicación y medios de ese consejo. También desarrolló funciones en la administración pública de Villa María, donde fue secretario general y de Gobierno, concejal, presidente del Concejo Deliberante, e incluso llegó a desempeñarse como intendente interino de la localidad cordobesa.

Informe: Agustín Saavedra

Fuente: www.pagina12.com.ar

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