Foro Sindical Docente Universitario Latinoamericano y del Caribe*
Ante un numeroso público, la senadora nacional Blanca Osuna disertó sobre “Los desafíos de una política regional universitaria para el siglo XXI y el rol del sindicalismo docente”, en el Primer Foro Sindical Docente Universitario Latinoamericano y del Caribe, organizado por FEDUN y IESALC-UNESCO que se desarrolla esta semana en Buenos Aires.
“Las mejores ideas son inútiles si no hacen algo útil por las personas que las sostienen. Las mejores ideas no existen si no se las sostiene”, expresó la vicepresidenta de la Comisión de Educación del Senado. “Por esto es imperiosamente necesario fortalecer el trabajo cooperativo en base a ideas sostenidas y a los aportes que como en el caso de este encuentro salgan. Fortalecer la institucionalidad es una alternativa exigente pero realista, fuera de la cual no será posible resistir individualmente la avalancha de la mercantilización global a la que la educación superior latinoamericana caribeña está expuesta”, añadió.
“Hoy estamos arribando a una situación en donde el proyecto de integración latinoamericana comienza a tomar forma y lo hace en virtud de iniciativas de quienes lideran desde cada uno de los ejecutivos, pero también con fuertes acompañamientos y antecedentes claves”, señaló.
“Indudablemente -dijo la legisladora- la integración regional es un proceso altamente trabajoso, en el que dos cuestiones se dieron y se siguen dando: el choque de intereses contrapuestos y el fortalecimiento de la presencia de nuevos actores, donde las organizaciones sindicales tienen mucho que hacer y que decir. El protagonismo del sindicalismo docente en la dirección y envergadura que adquiere hoy el proceso latinoamericano y caribeño es una garantía de que esa integración siga en un rumbo que todos esperamos y soñamos”.
Osuna resaltó la importancia de la realización de este tipo de encuentro, como otros que se han venido concretando “en la medida que sepamos capitalizarlos como experiencias cooperativas e integradoras. Por eso es que siempre hemos reclamado la necesidad de que el intercambio de las organizaciones, de las instituciones supranacionales y de los actores políticos tenga un ida y vuelta permanente, porque en esa triangulación hay una garantía de que estos procesos prevalezcan y se fortalezcan. Porque las normas que se gesten en cada uno de nuestros países, alimentadas por estos debates, son una de las garantías de que indudablemente así se constituyan en políticas de Estado”.
En este sentido recordó como ejemplo de aporte a la integración regional el “Encuentro de Senadores de Latinoamérica y el Caribe: Educación Superior en debate, desafíos normativos y derecho social a una educación de calidad”, organizado por la Comisión de Educación y Cultura del Senado, con el apoyo de Iesalc, Unicef y el Ministerio de Educación, que reunió a legisladores de toda la región en noviembre pasado y que tuvo como resultado la “Declaración de Buenos Aires”.
En la misma se plantea –explicó Osuna- “la necesidad de reafirmar el compromiso de las universidades y los gobiernos en la unión latinoamericana, en el acrecentamiento de la justicia social y en el fortalecimiento de la integración de las mismas con los sistemas educativos de cada uno de nuestros países y sus demandas. Esto es, los desafíos de la escuela obligatoria, la formación docente y cuestiones que hacen a la equidad de género y la integración de la discapacidad, de las minorías étnicas y de los pueblos originarios. Una demanda para que las universidades asuman más compromiso respecto a estos problemas y para hacer realidad la meta del derecho social a la educación superior”.
“En nuestro país –expresó- reconocemos la potencialidad que puede habilitarse a partir del debate de una nueva Ley de Educación Superior que atienda a este tipo de problemas y que contribuya a devolver un nuevo sentido a las practicas para que cada universidad se constituya en un espacio autónomo de reflexión crítica”.
“El sistema de Educación Superior se ve hoy interpelado por un doble desafío: uno “externo” que proviene de la demanda social, que plantea un debate sobre los vínculos políticos-institucionales entre las universidades y la sociedad, entre las universidades y la región, que demuestran que es posible superar el elitismo, el corporativismo y el aislamiento y que no reduzca este proceso a una relación universidad-empresa. El otro desafío es “interno” y tiene que ver con más democracia en los gobiernos universitarios. La búsqueda debe hacerse conteniendo la diversidad de la región con nuevas alianzas con los trabajadores y sindicatos, con respaldo de las organizaciones internacionales y con el sostén y la guía de nuestros gobiernos”, señaló.
Del panel también participaron el Director de IESALC-UNESCO, José Renato Carvalho, el Secretario de Políticas Universitarias, Alberto Dibbern, el senador Daniel Filmus y la diputada Adriana Puigróss con la coordinación del secretario general de FEDUN, Daniel Ricci, quien, además es el titular de ADUBA (docentes de la UBA) y fue el organizador del encuentro; durante el que también hablaron el secretario general de la CGT, Hugo Moyano; así como el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada.







