Hay 260.000 chicos fuera del jardín, por Mariano De Vedia*

 

Desigualdades en la enseñanza / Desafíos en la educación inicial
Un informe del Cippec señala que aún hay una insuficiente cobertura en la sala de chicos de cuatro años

Las desigualdades en educación empiezan, muchas veces, de entrada. Más de 260.000 chicos de cuatro y cinco años no acceden a la educación inicial, nomenclatura oficial del clásico jardín de infantes, y pierden la oportunidad de estar en igualdad de condiciones para llegar a la primaria.
El número surge de un informe sobre el financiamiento de la educación inicial en la Argentina, difundido por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), y se distribuye irregularmente en las provincias, en sintonía con el mapa de la pobreza. "Los niños pertenecientes a los hogares más pobres son los que mayormente se ven excluidos de la educación en sus primeros años de vida", advierten los especialistas Alejandro Vera y Pablo Bezem, autores del informe.
Las desigualdades se dan en un contexto de crecimiento general de la población estudiantil que accede al jardín de infantes. Sin embargo, los esfuerzos, principalmente en las acciones orientadas a escolarizar a los chicos de cuatro años, parecen aún insuficientes.
Según el informe, en el país hay 1,3 millones de chicos menores de cinco años en el sistema educativo. De ellos, 687.356 concurren al preescolar (sala de cinco), que es obligatorio. Otros 452.475 van a la sala de cuatro años, cuya universalización es una de las metas fijadas en la ley de educación nacional. Y otros 225.078 ya comenzaron a escolarizarse en las salas de tres.
Fuertes diferencias
De los 260.000 chicos que aún no van al jardín, 230.000 corresponden a la sala de cuatro, una de las etapas educativas que presentan mayores diferencias en los niveles de cobertura. Mientras en la ciudad de Buenos Aires la sala de cuatro reúne al 84,1% de la población de esa edad, en Tucumán apenas el 23,1% de los chicos de cuatro años está escolarizado.
Además de la cuna de la independencia, las provincias más retrasadas, en ese sentido, son Misiones (18,9%), Salta (27,8%), La Pampa (31,1%) y San Juan (32%), la tierra de Sarmiento. En la sala de cinco años, la provincia de Buenos Aires aún debe incorporar a 22.741 chicos.
Hay consenso entre los especialistas en que la educación temprana favorece la trayectoria escolar de los chicos y sus posteriores logros de aprendizaje. Atender los problemas de la escolarización de los chicos que están fuera de las salas de jardín es la mejor inversión para evitar después problemas de repetición y deserción escolar.
La dimensión del financiamiento es una de las causas que generan un mapa desigual en la educación inicial, según señala el informe. "La inversión está fundamentalmente a cargo de las provincias y ha crecido fuertemente en los últimos cinco años. Hay, además, un movimiento positivo en la inversión por alumno", afirmó Vera a LA NACION.
El informe se detiene en el análisis pormenorizado de algunas provincias y concluye que con un aumento del 2% de la inversión educativa se podría ayudar a universalizar la cobertura de la sala de cuatro años. "Los desiguales niveles de inversión entre las provincias tienen su origen en sus diferentes capacidades fiscales, en los recursos de que pueden disponer. Y allí emerge el tema de la coparticipación federal de impuestos, que encierra serias injusticias", explicó el especialista.

Los números

1,3 millones

Chicos escolarizados

Hoy concurren 687.356 chicos al preescolar (cinco años), 452.475 a la sala de cuatro y 225.078 a la de tres.
260.000

Chicos no escolarizados

Hay 231.046 chicos de cuatro años y 29.000 de cinco no escolarizados. Las provincias con menor cobertura son Misiones, Tucumán y Salta.
92,2%

Diferencias

En el quintil más rico, el 92,2% de los chicos de cuatro años van al jardín. En el quintil más pobre la tasa de asistencia es del 40,8%.
 
*LA NACIÓN

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