El polémico manual de educación sexual llegó a 5000 docentes, por Mariano de Vedia*

 

Unos 5000 profesores de colegios secundarios tienen en sus manos el controvertido manual de formación docente en educación sexual que distribuyó el Gobierno y que causó una dura reacción de la Iglesia.


El documento, calificado de "neomarxista" y "totalitario" por el arzobispo de La Plata y presidente de la Comisión de Educación Católica del Episcopado, monseñor Héctor Aguer, es un compendio de textos ya publicados de distintos autores y contiene propuestas metodológicas novedosas, como la adaptación del juego del ludo al lenguaje de la sexualidad,
El texto no llegó a las escuelas, pero sí a 5000 docentes de 15 provincias que este año y el anterior participaron de varias jornadas y seminarios del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, que desarrolla el Ministerio de Educación. La propuesta del ludo es una de las actividades más llamativas del documento, que tiene 302 páginas y una farragosa sucesión de textos fotocopiados, al estilo de los clásicos apuntes anillados de uso estudiantil.
"No hubo una entrega masiva del manual", dijo a LA NACION la psicopedagoga Mirta Marina, coordinadora del Programa Nacional de Educación Sexual desde octubre último.
El ministro de Educación, Alberto Sileoni, insistió en que "es un documento puntual que no se usó en las escuelas y que ha servido para la capacitación docente sólo en algunos lugares del país, como las provincias del Norte y Chubut".
Tras señalar que "no hay razones para que esta polémica continúe", recordó que se trata de la aplicación de la ley 26.150, que estableció la obligatoriedad de la educación sexual en las escuelas. Y dijo con ironía: "Yo supongo que monseñor Aguer, como cualquier otro argentino, quiere cumplir la ley".
En el manual se explica que la intención es proponer actividades de reflexión sobre el concepto de sexualidad para "producir mensajes preventivos" para los docentes.
Entre los textos cuestionados por Aguer se incluyen artículos de los especialistas Graciela Morgade, Francisco Godoy, José Olavarría, Marta Lamas, Eleonor Faur, Graciela Lombardi, Silvia Beichmar, Silvia Duschatzky, Mabel Grimberg, Martha Weiss y Beatriz Greco, entre otros, en un listado que la coordinadora Marina juzgó "plural y amplio".
"Los textos no son del ministerio, sino que se recogieron visiones distintas, que comparten el espíritu de los programas de las Naciones Unidas, que financiaron el proyecto, en favor de promover medidas de prevención del sida", dijo.
Admitió, así, que no se incorporaron pensadores vinculados con la Iglesia, pero dijo que las visiones de las distintas religiones están en los lineamientos curriculares que llegan a las escuelas.
La propuesta del ludo
Más allá de la controversia por su contenido, en el manual se anima a los docentes a "dialogar abiertamente sobre sexualidad y sexo ampliando los conocimientos y promoviendo la modificación de algunas pautas culturales".
Según pudo comprobar LA NACION al revisar el manual, en el juego del ludo se invita a armar un tablero, con dados, fichas y tarjetas que reproducen "mitos, preguntas y prendas", en un juego en equipo, pensado para una hora de duración.
Allí se invita a realizar tarjetas en hojas de color o cartulina, que el jugador levanta según las casillas en que cae. Entre otros ejemplos de "tarjetas-mito" se mencionan inscripciones como "se puede quedar embarazada por contacto con una toalla u otro objeto con semen", "las mujeres eyaculan igual que los hombres", "los testículos deben tener ambos el mismo tamaño", "con el preservativo se siente menos placer", "la masturbación puede producir debilidad o locura" y otras leyendas explícitas.
Otras preguntas, que intentan reproducir las inquietudes de los adolescentes, son "¿con quién hablamos de sexualidad?", "¿el sida se puede contagiar con un beso?" y "¿qué métodos anticonceptivos conocen?".
El juego incluye prendas, como "hacer una lista de las formas de nombrar los órganos genitales masculinos y femeninos", mencionar tres afrodisíacos, imitar a un personaje, mostrar una habilidad y hacer una pregunta a otro equipo.
El manual fue elaborado en 2007 y llegó a docentes de distintas materias y personal técnico que asistieron a jornadas destinadas a instruir a los maestros en la educación sexual y la prevención del sida, organizados por los ministerios de Educación y de Salud. Son docentes de las provincias de Buenos Aires (sólo el distrito de La Matanza), Jujuy, Salta, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, La Rioja, Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa, Chubut, Córdoba, Entre Ríos y Tierra del Fuego. "Cada una seleccionó sus escuelas y no se incluyó a la Capital porque el programa estaba destinado a distritos con situaciones sociales críticas", señaló Marina.
En tanto, la presidenta del Inadi, María José Lubertino, anticipó que reclamará al arzobispo Aguer que "ratifique o rectifique" sus dichos. "Es un retroceso importante que haya sectores que se opongan a estos temas que cuentan con un claro consenso democrático", opinó.
Se usa poco, dicen algunos ministros
Consultados por LA NACION, varios ministros de Educación dijeron que en sus jurisdicciones no se usó el manual de orientación, sino los lineamientos aprobados en el Consejo Federal. Tales los de la provincia y la ciudad de Buenos Aires, Tucumán y Salta. El ministro de Córdoba, Walter Grahovac, confesó: "Todavía no lo he leído".
Pieza de la discordia
Temas. El manual reúne artículos de especialistas de distintas disciplinas y abordajes, como la perspectiva de género, definiciones de sexualidad integral y problemáticas vinculadas con la realidad de los adolescentes.
Difusión. Fue realizado en 2007 y difundido en los últimos dos años por el Programa Nacional de Educación Sexual Integral en sus jornadas y seminarios.
Alcance. Llegó a 5000 docentes del secundario, sobre un total de 242.000 profesores en todo el país.
*LA NACIÓN

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