"La 'basura' del ADN también son genes", por Javier Sampedro*

Con todo lo absurdo que pueda parecer este mundo, nadie ha visto una biblioteca de 10.000 libros de los que 9.850 estén en blanco, ni una empresa de 200 empleados donde sólo trabajen tres.

Pero eso es lo que parece nuestro genoma: un 1,5% de genes, o ADN con significado, y un 98,5% de ADN basura. Pero Thomas Gingeras, jefe de genómica del laboratorio Cold Spring Harbor de Nueva York, no se fía de las apariencias ni cree que la evolución sea absurda. Vicepresidente de Affymetrix, la empresa líder en genómica, y uno de los cerebros del proyecto internacional más avanzado en ese sector (Encode), ha intervenido en Madrid en el ciclo de la Fundación Banco Santander ¿Por qué estamos aquí?

Pregunta. ¿Es cierto que nuestro genoma consiste en un 1,5% de genes y un 98,5% de ADN basura?
Respuesta. Es cierto que sólo el 1,5% sirve para codificar proteínas. Pero el problema viene de muy atrás, de cuando la transmisión de la información hereditaria se veía como un problema más filosófico que bioquímico, y de los primeros trabajos sobre el ADN y sus mecanismos. Todo aquello se hizo en bacterias, que tienen unos genomas muy simples, y son los modelos con los que hemos intentado entender los genomas complejos.
P. ¿Y cuál es el problema?
R. Que el ADN no sólo codifica proteínas. También se copia (se transcribe) en unas moléculas similares al propio ADN llamadas ARN. Ya se sabía que el ARN es un intermediario esencial en la fabricación de proteínas, pero en los últimos años la tecnología nos ha revelado que casi todo el resto del genoma, el supuesto ADN basura, produce tanto o más ARN que el famoso 1,5% que hemos preferido hasta ahora. En este sentido, la basura son genes.
P. ¿La basura son genes?
R. Funciona igual a cierta escala de organización. Un gen típico, al igual que una región típica del ADN basura, produce 5 o 6 ARN no codificantes, no destinados a fabricar proteínas. La mayoría de ellos se corta en trozos con una precisa pauta durante el desarrollo, y los trozos aparecen reunidos en distintas combinaciones según el tejido del cuerpo. Todo el genoma está relacionado por esta red combinatoria en el espacio del ARN.
P. ¿Y por qué es importante?
R. Muchos cánceres se asocian a reordenaciones cromosómicas: dos cromosomas se rompen, cada uno en mitad de un gen, y los fragmentos se reúnen de manera cruzada, generando un gen quimérico. Recientemente se ha mostrado que muchos casos de cáncer de cérvix se deben a uno de estos fenómenos. En el tumor, el gen quimérico produce un ARN quimérico, como es lógico. Pero en el tejido normal de esas mismas mujeres, donde los cromosomas son normales, también se halla ese ARN quimérico. De modo que la reordenación cromosómica que causa esos cánceres de útero es probablemente una consecuencia de los ARN quiméricos preexistentes en el tejido normal.
P. ¿Qué refleja entonces esa combinatoria del ARN?
R. Es probable que represente la organización tridimensional del genoma. Los cromosomas no se colocan al azar en el núcleo de la célula. Dos zonas muy alejadas en el genoma lineal, tal vez pertenecientes a distintos cromosomas, pueden estar en contacto en el espacio tridimensional del núcleo. Ello facilita las quimeras de ARN y las reordenaciones cromosómicas asociadas al cáncer.

*EL PAÏS

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